El presidente Javier Milei defendió su proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central y respondió a las críticas de los extitulares del organismo Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce: "Si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición".
En un posteo que tituló "Fin de la brutalidad monetaria", el mandatario fundamentó su iniciativa en la teoría económica: "Acorde a Tinbergen, para alcanzar un objetivo de política económica se necesita POR LO MENOS un instrumento de política que sea independiente".
En esa línea, explicó que "la lógica de ello está determinada por las condiciones necesarias para resolver el sistema de ecuaciones que permite obtener el valor de las variables de control (la política) tal que se alcance el objetivo de política propuesto", y ejemplificó que el sistema determina la cantidad de dinero y el resultado fiscal que permiten fijar el PIB y el nivel de precios deseados.
El Presidente agregó que "en muchos casos hasta se puede necesitar una cantidad mayor de instrumentos", algo que, a su criterio, "agiganta el nivel de bestialidad" de la reforma sancionada en 2012.
"La Carta Orgánica del BCRA de 2012 es una DECLARACIÓN DE IGNORANCIA al asignarle a un instrumento de política económica, en este caso la política monetaria, cinco objetivos. Por ende, no debería ser motivo de sorpresa la continua aceleración de la tasa de inflación, algo que se quebró desde 2024", sostuvo.
Y remató: "Entrar al BCRA y ver el cartel en la pared con el artículo 3° de la CO es una declaración de ignorancia espantosa".
Para Milei, "si queremos terminar para siempre con la inflación, aniquilar la reforma de 2012 volviendo a un objetivo factible (preservar el valor de la moneda) será un gran paso en la dirección correcta". Además, anticipó que el proyecto irá más allá: "La reforma no se agota en lo que se menciona en este posteo. Iremos más a fondo aún".
Qué dijeron Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce sobre la reforma
Marcó del Pont, quien encabezaba el Banco Central cuando se impulsó la reforma de 2012, defendió aquellos cambios y sostuvo que "no podemos pensar que con un instrumento monetario se resuelve el problema de la inflación".
Según la exfuncionaria, "este gobierno ha logrado bajar la inflación a partir de la recesión, la retracción del salario, el ancla cambiaria y la apertura importadora". Además, advirtió en diálogo con Futurock que la modificación responde a un pedido de larga data del FMI: "Se veía venir porque el FMI lo pedía hace tiempo".
Pesce, por su parte, alertó que otorgarle autonomía al organismo con un único mandato centrado en combatir la inflación "puede llevar a una crisis", y recordó las experiencias de la convertibilidad y de la Unión Europea.
"Si combinás la autonomía del Banco Central con un único objetivo, podés caer en una trampa grave. El Banco Central solo se centra en el control de la inflación y, en la búsqueda de ese objetivo, termina provocando una recesión profunda de la economía", sostuvo.
Por último, el exfuncionario planteó una alternativa en una entrevista con Radio 10: "O se le da autonomía o se le da el doble mandato: la responsabilidad de la estabilidad de la moneda y también del crecimiento económico".