La secretaria general avanzó sobre la coordinación política y se posiciona como jefa de Gabinete de facto. En medio de causas judiciales, caída en encuestas e inflación en alza, el oficialismo reordena roles y enfrenta tensiones internas.
El Gobierno atraviesa uno de sus momentos más difíciles. A las múltiples causas que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni -por presunto enriquecimiento ilícito y dádivas-, se sumó esta semana una caída en las encuestas y un dato de inflación duro de digerir para el oficialismo, que obligó al propio Javier Milei a realizar una suerte de autocrítica. Sin embargo, en Casa Rosada apuestan a seguir intentando recuperar iniciativa, convencidos de que "con más gestión" se logrará tapar el resto de los frentes.
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En este marco, proliferaron en los últimos días las actividades de acompañamiento al jefe de los ministros, con Karina Milei a la cabeza. No obstante, en el medio quedaron expuestas las tensiones que el caso Adorni generó en el Gabinete y un reordenamiento de roles. En ese esquema, la secretaria general de Presidencia se mostró también como una suerte de una jefa de Gabinete de facto. Con Adorni devaluado, fue "el Jefe" quien recibió a los gobernadores aliados para intentar reordenar la agenda legislativa. También se espera que la titular de La Libertad Avanza encabece este viernes una nueva reunión de la mesa política.
Decidida a no soltarle la mano a su ladero, Karina Milei podría acompañar a Adorni a su primer informe de gestión en el Congreso, el próximo 29. En Balcarce 50 no descartaron a este medio que concurra también el propio Presidente. Hasta entonces, el también vocero no volverá al atril a dar conferencias de prensa.
Caída en encuestas, inflación y un gabinete que se reconfigura
Aunque formalmente sigue al frente de la Jefatura de Gabinete, su margen de maniobra se redujo y parte de sus funciones comenzaron a ser absorbidas por el círculo más cercano al Presidente. En ese contexto, también se reconfiguró la comunicación oficial. Es allí donde la ex ministra Patricia Bullrich vio un hueco y entró. La jefa del bloque oficialista en el Senado salió a capitalizar el momento, e incluso le endilgó a Adorni "no tener el cuero tan duro" como ella.
En paralelo al reordenamiento en la Casa Rosada, Karina Milei avanzó también sobre la estructura legislativa bonaerense y decidió desplazar a Agustín Romo de la conducción del bloque de La Libertad Avanza en Diputados, en un recambio que fortaleció a dirigentes alineados a su armado territorial y expuso la interna con el sector de Santiago Caputo.
Un funcionario de diálogo directo con el Presidente reconocido a este medio que el caso Adorni generó un problema político que excede lo judicial y obligó a redefinir vocerías y estrategias. En paralelo, distintos sectores del oficialismo comenzaron a correrse del eje del conflicto. Ministros y dirigentes evitaron quedar asociados al caso, en una dinámica de repliegue que dejó a Adorni cada vez más aislado.
KARINA MILEI Y MANUEL ADORNI
Karina Milei y Manuel Adorni, durante una recorrida al Malbrán.
Presidencia
También se registró un cambio en el discurso de aliados que hasta entonces permanecieron en silencio. Tal es el caso del propio Cristian Ritondo. También tiraron leña al fuego el ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, entre otros.
Mientras tanto, el Gobierno intentó retomar la iniciativa con una agenda enfocada en el Congreso y en la expectativa de una mejora económica hacia la segunda mitad del año. En Balcarce 50 atribuyen al conflicto en Medio Oriente la aceleración de la inflación y le apuestan al ya conocido "segundo semestre".
Mientras tanto, Javier Milei se refugia una vez más en el exterior. Con un viaje a Israel que inicia este sábado, el primer mandatario volará a Jerusalén junto al canciller Pablo Quirno -quien elevó su perfil en las últimas semanas- y a su hermana para participar de la celebración por el Día de la Independencia israelí.
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