La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, regresó a su departamento del barrio porteño de Recoleta este jueves por la noche y fue recibida por una multitud, que se acercó para expresarle su apoyo incondicional mientras avanza la denominada causa "Vialidad", donde el fiscal Diego Luciani pidió 12 años de prisión por presuntos actos de corrupción ligados a la obra pública durante el kirchnerismo.
La expresidenta llegó en un automóvil a las 21, causando una gran efusión en la militancia peronista, que la recibió con cánticos y gritos. Un equipo de colaboradores hacía un cordón humano para resguardar a la líder del Frente de Todos, ante la inmensa cantidad de gente que se amontonó en la vía pública.
Al llegar, Kirchner salió del vehículo para saludar a sus seguidores, y se la pudo ver emocionada por la demostración de afecto y solidaridad.
Además de la Ciudad de Buenos Aires, el peronismo se movilizó en otras ciudades del país para repudiar la "persecución" contra su referente política, mientras el Partido Justicialista (PJ) se declaraba en "estado de alerta y movilización" en varias jurisdicciones.
Causa Vialidad
La vicepresidenta está afrontando un pedido de hasta 12 años de prisión tras ser acusada de desviar más de 50 contratos de obras públicas en la provincia de Santa Cruz, en los años en que el kirchnerismo gobernó el país, entre 2003 y 2015. En concreto, la Fiscalía sostiene que se benefició al empresario Lázaro Báez de modo irregular.
De forma reciente, la acusada hizo una exposición pública para desmentir y refutar los argumentos esgrimidos por Luciani, luego de que los jueces rechazaran su pedido para ampliar su defensa en el juicio.
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