Cristina de Kirchner consiguió ayer confirmar una invitación del presidente francés, Nicolas Sarkozy, para visitar París el próximo 7 de abril y encontrarse con él ese día en el Palacio del Elíseo. A esta ciudad llegará después de haber participado el 4 y 5 de abril de la reunión de jefes de Estado progresistas, que organiza en Londres el primer ministro británico, Gordon Brown. No se informó si estará allí Carla Bruni de Sarkozy.
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Será la tercera vez que ambos se reúnan, después de haberse visto el 29 de octubre de 2007 en un hueco en la agenda que el jefe de Estado europeo le dio a la argentina cuando ésta era candidata a suceder a su marido y recorría el mundo para promover su postulación. Ese viaje electoral se había organizado para presentar a Cristina de Kirchner a nivel internacional en medio de la campaña, pero se la presentó como representante oficial de la Argentina en la Convención Internacional para la Protección de las Personas contra las Desapariciones Forzadas, un documento consensuado por 59 países.
Antes, en febrero de 2007, hubo un primer viaje iniciático a Francia como candidata, donde hubo una reunión con Sarkozy cuando éste era ministro de Interior. En ese viaje, y antes que con Sarkozy, el 27 de octubre se había encontrado con la socialista Ségolène Royal. Esta declaró ese día que se trataba «de la década de las mujeres», y Cristina contestó «es el siglo de las mujeres». Luego Sarkozy ganaría las elecciones.
Oficialmente se informó ayer que la invitación llegó a través de una conversación telefónica entre el canciller galo, Bernard Kouchner, con su colega argentino, Jorge Taiana.
En los últimos meses, Sarkozy y Fernández de Kirchner compartieron la preocupación por los rehenes de las FARC, y en especial ambos hicieron reiterados pedidos por la liberación de Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial colombiana.
Incluso, en diciembre del año pasado, el mandatario francés fue quien pidió que el ex presidente Néstor Kirchner viajara a Colombia para integrar la misión de garantes en la zona selvática de Villavicencio para participar del canje humanitario y posterior liberación de dos rehenes del grupo guerrillero.
Antes de la participación de Kirchner en la misión humanitaria, el primer ministro de Francia, François Fillon, viajó a la Argentina para participar del acto de asunción de la presidente Cristina de Kirchner. El visitante fue uno de los pocos políticos europeos y de países desarrollados de cierto peso que decidieron llegar a Buenos Aires para los festejos kirchneristas. La relación se mantuvo desde ese momento en un muy buen nivel bilateral, lo que derivó en la invitación de ayer.
Hay dos temas económicos relacionados para tratar en París entre Cristina de Kirchner y Sarkozy. Francia es uno de los Estados europeos que exige a la Argentina una aceleración de las negociaciones y rápido acuerdo con el Club de París para que el país cancele la deuda de aproximadamente u$s 6.500 millones que se mantiene con ese organismo, con la intervención del FMI en las discusiones, algo a lo que el gobierno aún se niega. Sarkozy ofrece incluso la intervención del titular del Fondo, Dominique Strauss-Kahn, economista socialista, pero con buenas relaciones con el presidente francés, para acelerar el acuerdo en condiciones flexibles para la Argentina. En la misma posición se encuentran Alemania e Italia, mientras que Estados Unidos y Japón plantean una actitud más dura y exigen una intervención más fuerte del FMI.
Sarkozy hablará, además, del proyecto del tren bala que debería unir Buenos Aires con Córdoba pasando por Rosario, y que tiene como principal interesado a la marca Allstrom, obviamente de origen francés. Originalmente, el financista del proyecto, que como piso le costará a la Argentina unos u$s 4.000 millones, era el banco Société Générale; entidad que estaría a punto de desistir como consecuencia de la crisis internacional. Como Francia no quiere perder el proyecto y el ingreso de esos miles de millones de dólares, una salida sería que la Argentina arregle su situación con el Club de París, para que el Société Générale pueda volver a interesarse en la financiación.
El encuentro entre la mandataria argentina y el presidente francés tendrá lugar en el Palacio del Elíseo. Además de las cuestiones económicas y comerciales, Sarkozy y Cristina de Kirchner hablarán (si aún permanece en cautiverio) de la liberación de Betancourt, pedido que fue realizado a los mandatarios por Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata secuestrada hace más de seis años.
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