ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de enero 2008 - 00:00

Cúpula de la CGT apuntó contra sus oponentes

ver más
José Luis Lingieri
La dura interna que atraviesa la Confederación General del Trabajo se trasladó ayer hasta el despacho de Cristina de Kirchner. Duró poco entonces la advertencia de la Presidente el día de su asunción, cuando aseguró que no se metería en disputas sindicales, ya que apenas terminada su audiencia con la cúpula de la central obrera, José Luis Lingieri, titular del gremio de Obras Sanitarias, salió a fustigar al gastronómico Luis Barrionuevo, a quien definió como «vigilante y traidor».

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Lingieri buscó respaldar la conducción de la central que ejerce Hugo Moyano y acusó, sin nombrarlo, al opositor Barrionuevo: «No se puede ser vigilante y traidor con los propios compañeros. Los disensos se plantean en el ámbito de la Confederación General del Trabajo», sentenció Lingieri, consultado sobre la reunión que convocó Barrionuevo para hoy en Mar del Plata como un nuevo capítulo de su movida para desplazar a Moyano.

  • Ratificación

  • Durante la conferencia de prensa que ofreció en la Casa de Gobierno al término de la reunión que la cúpula de la CGT mantuvo con la presidente Cristina de Kirchner, Lingieri ratificó que no participará de la cumbre barrionuevista.

    «No voy a estar en Mar del Plata y voy a estar, hasta la finalización del mandato del compañero Moyano, en el Consejo Directivo de la CGT», enfatizó el dirigente, haciendo hincapié en el retiro masivo de ese órgano de la central obrera que protagonizaron meses atrás los opositores a Moyano, descontentos con su gestión.

    En ese sentido, atacó: «Ningún dirigente puede atentar contra la unidad del movimiento obrero», y agregó que «los problemas de los trabajadores los discernimos en la catedral de los trabajadores, que es la CGT».

  • Definición

    «El que tenga los porotos, como decimos nosotros, pone y saca», aclaró, haciendo referencia a la votación que tendrá lugar en el congreso ordinario de la CGT, previsto para abril o mayo, donde se definirá la próxima conducción de la central.

    No obstante, Lingieri recordó que en anteriores ocasiones la Secretaría General de la CGT se definió «dentro de un baño del club Ferro Carril Oeste, junto al compañero Lorenzo Miguel».

    Por eso, afirmó que «es muy factible que (la interna de la CGT) se defina en 48 horas o en el mismo congreso» de la central.

    A su vez, Lingieri criticó al periodismo por «jugar con la interna de la CGT».

    Julio Piumato (Judiciales) evitó referirse a Barrionuevo, pero para diferenciarse del gastronómico destacó la buena sintonía que su sector mantiene con la Casa Rosada. «Buscamos mantener la misma sinceridad que hubo durante los cuatro años del gobierno de ( Néstor) Kirchner. No vinimos con un decálogo sino a plantear cosas, una de ellas, que se profundice este modelo», planteó el secretario de Derechos Humanos de la CGT, al tiempo que recalcó que «no va a haber tope ni plazo» en la discusión gremial.

    Omar Viviani, dirigente de los taxistas y secretario de Prensa de la central obrera, calificó el encuentro como «importante e interesante, donde planteamos una agenda a futuro».
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias