El menemismo está seguro de que esta última es la posición de Duhalde y que está inspirada en una intención muy concreta, precisa. Habla Javier Mouriño: «El gobierno quiere voltear las elecciones internas de diciembre porque quiere voltear las elecciones nacionales de marzo. En rigor, lo que quiere Duhalde es quedarse hasta fin del año que viene y se servirá de ardides judiciales para que la gente no vote cuando él dijo que podría votar».
Hasta aquí una divisoria de aguas general, la más importante, que anticipa que los dos grupos principales del PJ van a moverse en caminos divergentes durante los próximos meses. En adelante hay que detectar otros enfrentamientos y diferencias, no menos importantes: algunas están hechas a medida del juego de Duhalde, aunque tengan un aspecto distinto.
José Manuel de la Sota, por ejemplo, pide a gritos internas para el 15 de diciembre, igual que Menem. Pero esgrime: «No hay que dejar flancos abiertos, hay que ser prolijos». Pide, por ejemplo, que renuncie la Junta Electoral en pleno por estar integrada en su mayoría por menemistas. Manuel Baladrón, el diputado pampeano presidente de ese cuerpo, ofreció ya que los candidatos designen apoderados para integrarse a esa junta, lo que sería una forma de garantizar transparencia según el menemismo. El propio Menem pedirá licencia como presidente del PJ desde hoy, dejando el mando a Rubén Marín, el gobernador de La Pampa, hoy equidistante de todos los polos de conflicto. Presidida por Marín, tal vez se establezca también una Comisión de Acción Política, formada por los candidatos o por quienes ellos designen. Marín se reunirá hoy con Eduardo Bauzá, después de desayunar con otro hombre de su provincia, Jorge Matzkin, a quien llaman cariñosamente «ministro hídrico». Además de Marín y De la Sota, hoy en el consejo del PJ habrá varios gobernadores más (Juan Carlos Romero, Carlos Rovira, Angel Mazza, Carlos Manfredotti, entre otros).
Dejá tu comentario