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19 de junio 2008 - 00:00

D'Elía cree que Kirchner lo "traicionó"

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Luis D'Elía
«Al Gordo le dieron permiso para pegarle a Duhalde, pero se le fue la mano con lo de armarse.»

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El «Gordo» no es otro que Luis D'Elía y quien da la precisión sobre la parrafada política del matancero es un hombre con despacho en Casa Rosada que conoce, como pocos, la trama que une a Néstor Kirchner con los jerarcas piqueteros, entre ellos, el líder de la FTV.

El día después de la brutal desmentida que el ex presidente hizo de sus apreciaciones sobre la participación de Eduardo Duhalde en un intento de golpe y la convocatoria a tomar las armas, D'Elía participó del acto que Cristina de Kirchner encabezó en Plaza de Mayo.

Jaqueado, golpeado por la refutación pública del patagónico, el piquetero ayer tuvo que soportar otro desplante: le costó varios llamados telefónicos lograr que lo dejen franquear los controles para entrar al palco donde estaban los invitados especiales.

Como soporte, siempre estuvo a su lado Edgardo Depetri, jefe del Frente Transversal y aliado de D'Elía en el conglomerado Unidad Popular donde confluyen una veintena de agrupaciones piqueteras alineadas con el gobierno. A pesar de la mala hora, Depetri lo escoltó.

En gobierno se aportaban, ayer, precisiones sobre el capítulo D'Elía. No sólo la previa a los dichos del dirigente sino, también, el circuito que funcionó luego y tuvo, para D'Elía, un costo todavía difícil de predecir. La secuencia fue la siguiente:

  • Alertado de los movimientos entre los peronistas anti-K para armar un esquema opositor a los Kirchner, y convencido de que de esa gestión participa activamente Duhalde, el ex presidente le dio instrucciones a D'Elía para que apunte -con su habitual tono belicoso- contra el bonaerense. Ayer se detalló que Kirchner le «dio permiso hasta Duhalde» pero no a que explore, como hizo luego el piquetero, el artículo 21 de la Constitución referido a «tomar las armas» en defensa «de la patria», tal su traducción.   

  • Simplificadores, en Casa Rosada atribuyen a esas frases de D'Elía el cacerolazo del lunes. Fácil la mirada oficial que se desvincula de las protestas opositoras como si no fuese la Presidente, suele hacer con sus modos y sus tonos, los méritos suficientes para atraer las críticas. A esa versión se subieron el PJ y los gremios que vienen cuestionando el protagonismo, que consideran excesivo, de D'Elía como portavoz oficial.

  • Durante buena parte del lunes, y sobre todo durante el martes, abundaron las quejas de dirigentes del PJ -desde alcaldes hasta gobernadores, pasando por el propio Hugo Moyano- sobre el rol de D'Elía y sus dichos incendiarios. Al punto que dos gobernadores, Mario Das Neves y Juan Schiaretti, se aprovecharon de las declaraciones del piquetero para justificar si inasistencia al acto de ayer en Plaza de Mayo. No fue el motivo exclusivo pero esos planteos fueron, siquiera parcialmente, los que explicaron el despegue de Kirchner sobre los dichos del jefe de La Matanza.

  • Y ocurrió lo conocido: Kirchner aceptó preguntas en una conferencia de prensa, algo que nunca hizo en 5 años, sabiendo que habría alguna consulta por D'Elía y se despegó de manera estruendosa. «No soy un exégeta de D'Elía», dijo y recordó sus diferencias cuando el piquetero visitó la embajada de Irán. De algún modo, sin explicitarlo, hizo esa referencia para recordar que en su momento echó a D'Elía del gobierno.

  • Cuando eso ocurría, el jefe de la FTV estaba en las oficinas que ocupa en Corrientes y Talcahuano mirando las declaraciones de Kirchner por TV. «Viste: está diciendo lo que decimos nosotros» se alegró mientras el ex presidente hablaba de precios y maniobras de desestabilización. Pero se demudó cuando el patagónico dijo, sin margen para interpretaciones, que no compartía sus dichos sobre Duhalde. Fue un golpe brutal: cuando recuperó el habla, D'Elía trató de explicar lo ocurrido con el argumento de que Kirchner lo mandó a decir algo y luego lo dejó solo. «Se sintió traicionado» dijo, anoche, un dirigente que lo conoce muy de cerca. «Pero Luis se equivocó: actuó con exceso de celo oficialista y se le fue la mano», completó.   

  • Hacia adelante, el panorama es delicado para D'Elía.

    Todavía tiene pendiente, a la firma de Alberto Fernández y del OK de Cristina de Kirchner, la conformación de la Comisión Nacional de Hábitat Social que se le prometió al piquetero y que tendrá, según lo convenido en su momento, a Rubén Pascolini como titular. Pascolini es la mano derecha de D'Elía y fue, en su momento, quien ocupó la subsecretaría de Vivienda cuando el piquetero fue desplazado tras el incidente Irán. La creación de ese organismo y el correspondiente nombramiento de Pascolini formó parte de un acuerdo que Kirchner selló con los grupos piqueteros leales.
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