El Gobierno y los productores agropecuarios se encaminan a ingresar en la tercera semana de paro del campo sin que asome la posibilidad de diálogo, mientras se aguardan señales de la presidenta Cristina Kirchner, quien aún no se pronunció formalmente sobre el conflicto.
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Tanto desde la CGT, a través de Hugo Moyano, como desde la Unión Industrial Argentina, salieron a pedirle al campo que deje sin efecto la medida de fuerza, sumándose así al conjunto de gobernadores que se pronunció en igual sentido.
Dirigentes ruralistas y fuentes consultadas por una agencia de prensa admitieron que ni siquiera existen "conversaciones secretas" entre los representantes del campo y el sector oficial que permitan vislumbrar el desenlace de las protestas auto-convocadas por los productores agropecuarios argentinos.
El líder del gremio de Camioneros, Hugo Moyano, ratificó ayer que los trabajadores de ese sindicato que se vean impedidos de circular por piquetes de productores agropecuarios les pedirán que los "dejen pasar" pero advirtió que "de ninguna manera" utilizarán "la violencia".
"Le van a pedir a la gente del campo que los dejen pasar. Nosotros no vamos de ninguna manera a utilizar la violencia, en todo caso la utilizarán ellos", advirtió Moyano.
En declaraciones radiales, el sindicalista se quejó de que los piquetes perjudican a camioneros que "no tienen nada que ver con el campo".
Según Moyano, los cortes de rutas que se registran en los últimos días en distintos puntos del país bloquean el paso a camioneros que "vienen de viaje y que están desde hace 10 o 12 días fuera de su casa".
"Queremos que no involucren a gente que no tiene nada que ver con el tema", subrayó el sindicalista.
Sobre el "lock out" patronal que llevan adelante entidades agropecuarias, Moyano evitó pronunciarse pero señaló que "es una de las actividades que más están ganando con este modelo productivo".
Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) reclamó ayer "calma, reflexión y diálogo" para solucionar el conflicto entre el Gobierno y el campo, que ya "ocasiona problemas y multas por atrasos en la entrega" de productos. Así lo sostuvo ayer el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain, quien advirtió que "esto nos lleva a cosas no deseadas que se pueden producir en las rutas".
En diálogo con una emisora radial, el dirigente industrial se sumó así a la voz oficial que exige que la gente del campo "reflexione" y levante la medida de fuerza que mantiene paralizado no sólo al campo sino también a todo el transporte de cargas.
"Me parece que hay que serenarse y buscar los caminos que lleven a discutir en el lugar que corresponda", afirmó el metalúrgico, tras comentar que tiene "dos equipos para entregar en Bolivia desde hace una semana, y está todo parado en fábrica".
"Eso me ocasiona problemas y también multas por atrasos en la entrega", explicó Lascurain y reiteró que "es el momento del diálogo en la Argentina", por lo que "hay que calmarse, reflexionar y tender a ese diálogo".
En este marco, recordó que "hace 20 días, la Presidenta de la Nación (Cristina Kirchner), en el Congreso de la Nación, habló de un acuerdo del Bicentenario".
"Seguramente el Gobierno tomó medidas que cree que son razonables. Y aquellos que no creen eso, se tienen que sentar y explicar por qué no lo creen así", arremetió el dirigente industrial.
En la Capital Federal, los supermercados y carnicerías comenzaban a mostrar en las góndolas algunos faltantes de lácteos, carnes y otros productos.
Para levantar la huelga, los agricultores exigen que el Gobierno revoque un incremento de impuestos a las ventas externas de granos, en especial de la soja, principal materia prima exportable del país.
La rebelión explotó luego de que el ministro de Economía, Martín Lousteau, anunciara un aumento de 35% a 44% en el tributo a las ventas externas de soja y porcentajes impositivos móviles según la variación de precios internacionales de los granos.
Pero el gobierno ratificó que no volverá atrás con la medida fiscal y que no dialogará con los huelguistas mientras se mantengan las rutas cortadas.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, llamó hoy "a la reflexión" a los productores y les recordó que "tienen una importante rentabilidad" en su actividad.
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