Desdoblados, los Kirchner reflotan peronismo del 45
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Las remembranzas por el 17 de octubre del 45 les servirán a los Kirchner para transitar un territorio dialéctico en el que se sienten cómodos: el de la intervención del Estado, signo esencial de la primera presidencia de Juan Perón, a pesar de que en la segunda inició un proceso orientado a los emprendimientos mixtos.
En medio de la crisis financiera, la Presidente en público y su marido en privado -ante los dirigentes que lo visitan en Olivos- se autoelogian por el «modelo Argentino», que se atribuyen, con participación del Estado nacional en el rumbo de la economía.
Ese perfil «neokeynesiano», a decir del matrimonio, es un atajo para volver a vindicar a Perón a quien, en los seis años desde mayo de 2003, los Kirchner no han tenido entre sus figuras más elogiadas. Hoy, en cambio, volverán a los brazos del General.
Es más: ni siendo candidata, Cristina de Kirchner aceptó participar de un show puramente peronista como el que encabezará esta tarde en el Club San Miguel, tertulia a la que aportarán Jesús Cariglino, alcalde anfitrión, Ishii y los demás intendentes del conurbano norte y oeste.
Además, según se resolvía anoche, estaba previsto que junto a la Presidente estén sus ministros. En principio, aunque pueda haber un cambio de última hora, los que asistan a Malvinas no estarán en Entre Ríos. Es decir: lo partidario en Paraná; lo institucional en el conurbano.
Por lo tanto, de acuerdo con lo que se afirmaba anoche, la Presidente no participará del homenaje callejero organizado en Paraná, donde ocupará un lugar central, como vicepresidente del partido, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y estará presente una ristra de gobernadores del PJ.
En la previa, el estilo K de montaje repetirá su habitual rito de incorporar números musicales para alivianar la espera de la tropa: con ese fin, estarán como animadores los cantantes oficiales Litto Nebbia, Adriana Varela y Juan Carlos Baglietto.
Anoche se desató una especie de guerra fría entre los organizadores de ambos actos para sumar figurones a sus propios shows: por la tarde, más de un dirigente comenzó a dudar de irse hasta Paraná cuando estaba, al alcance de la mano, la opción de cumplir yendo a Malvinas.
Un caso puntual: Daniel Scioli quiere estar en el Club San Miguel junto a los alcaldes del conurbano pero, como vice del PJ nacional, también lo espera Urribarri que, incluso, si llega a tiempo, podría darle un espacio para que hable durante el acto.
Inquieto, Scioli estará además en La Matanza, en un encuentro que preparó Alberto Balestrini, como anticipo de su proclamación en noviembre próximo como jefe del PJ bonaerense. Allí también estará el gobernador que luego irá a Malvinas y más tarde a Paraná.




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