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Versiones, intrigas, espionajes cruzados comenzaron a viciar el clima que se vive en el Congreso. Aun cuando el Poder Legislativo esté en receso, la trama se teje allí donde haya diputados en campaña.
Alberto Balestrini fue el primero en mostrar la hilacha. Aunque se llamó a silencio rápidamente, el intendente de La Matanza habló como futuro jefe de los diputados. En esa calidad emitió una declaración que, en sí misma, fue un serrucho para las ambiciones de continuidad de Eduardo Camaño. «Después del 24 nos sentaremos a hablar con los duhaldistas», prometió. No hizo más que adelantar una necesidad del Ejecutivo: cualquiera sea el final de la contienda, el domingo por la noche Néstor Kirchner no contará con mayoría propia en la Cámara baja.
El plan de Balestrini es el del Presidente: ellos creen que Eduardo Duhalde tendrá una derrota ominosa y que, en ese contexto, la Casa Rosada estará en condiciones de elegir sus náufragos preferidos para componer con ellos el número que le facilita el quórum. Balestrini aspira a ser el gran operador de esa maniobra. Tal vez los resultados de los comicios en La Matanza, que hasta los duhaldistas prometen abrumadores en su favor, le otorguen esa misión indispensable para que él mismo consiga los votos para presidir la Cámara a partir del 10 de diciembre. Digresión sobre los guarismos que se insinúan en el distrito de Balestrini: ¿No era que Duhalde iría a vivir a esos barrios para conducir la campaña de su esposa? ¿Cuánto de haraganería hay detrás de las dificultades que encontró Chiche en su faena proselitista?
La contrafigura de Balestrini es Camaño. El necesita mantener la llama del conflicto para que su estrategia sea viable. Sólo si todos los puentes entre el oficialismo y los duhaldistas quedan rotos sería posible que este quilmeño ofrezca su candidaturaal resto de los diputados para continuar al frente de la Cámara. En un escenario de esa naturaleza, ¿hacia dónde irían los votos del ARI? La abstención de Elisa Carrió es uno de los objetivos del gobierno en su política hacia la Cámara.
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