Política distorsiona participación

Política

Ya intervino Hugo Moyano para dar su opinión sobre los nuevos contratos de recolección de la basura porteña y defender el proyecto de Mauricio Macri, presentándose en la Legislatura porteña durante los debates de la ley. Pero hoy, en la audiencia pública donde se debatirá el proyecto, se darán cita otros intereses gremiales, políticos y militantes, aprovechando un escenario que impone la Constitución de la Ciudad, pero que se previó para dar participación a los porteños. Quizás el vecino propiamente dicho -ése que saca la basura cada noche y se queja de la mala higiene, el que no está anotado en listas de contratados y no imaginó que su bolsita de residuos de cada día provoca una contienda política y que además paga el servicio cuando abona el ABL- ni se haya enterado del encuentro.

Así están anotados más de ochenta participantes para hablar sobre el proyecto de ley de Macri (ver nota aparte), entre los cuales figuran kirchneristas como la ex legisladora Sandra Dosch -vocal de Cascos Blancos-; la titular del INADI, María José Lubertino; el ex ministro de Jorge Telerman Marcelo Vencentini; la izquierdista Vilma Ripoll y, entre muchos otros, del Partido Obrero, Marcelo Ramal. Inclusive está anotado el vicepresidente del Banco Central, Miguel Pesce, un radical K que fue ministro de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Aníbal Ibarra.

También macristas con cargos, como titulares de Centros de Gestión y Participación, irán a defender el proyecto de las embestidas de la oposición.

A todos parece caerles bien participar de un debate con lustre ambientalista para confrontar contra el oficialismo porteño (que es PRO) y al oficialismo para ganarles una batalla a sus detractores.

  • Reproche

    Como si fuera poco, alertado por el crecimiento de la polémica, se plegó ayer el titular del sindicato de porteros, Víctor Santa María, para criticar, cual ecologista, el proyecto de ley de Macri y reprochó no haber sido invitado a la discusión, todo en nombre de los porteros, que en los grandes edificios deben separar la basura para disponer aparte lo que puede ser reciclado.

    Entre otros, además, tendrán tiempo de dar su opinión el diputado kirchnerista Pablo Failde y el izquierdista Gerardo Romagnoli, quienes junto con el defensor del pueblo Atilio Alimena, Lubertino y la radical Silvana Giudice tendrán la categoría de «expositores», sólo por ostentar una banca o un cargo, aunque no por eso gozarán de mayor tiempopara hablar.
    Quizás la mala difusión de las audiencias públicas, de las cuales la mayoría de la vecindad no tiene ni noticias de cuándo se realizan ni de cómo anotarse, y la picardía política terminan no sólo distorsionando el mecanismo, sino que lo hace perder sentido si es que realmente algún funcionario o jefe de Gobierno quiere conocer qué opinan los vecinos. Será por eso que también desde los ministerios involucrados en el tema envían gente propia para contrapesar los argumentos de la oposición.

    Un juego. De todos modos, las audiencias no son vinculantes, es decir por más mayoría de ideas en un sentido que se expongan no están obligados los legisladores a luego votar de acuerdo con eso, pero sí -aunque tampoco se respeta siempre- deben decir en el momento de votar la ley por qué sí o por qué no.
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