En medio de la toma de una docena de colegios porteños, el gobierno de Mauricio Macri tiene previsto dar mañana una respuesta a representantes de las agrupaciones docentes que le reclaman aumento de salarios, aunque la administración macrista ya reveló que no cuenta con fondos para ninguna suba por este año. Además, el jefe de Gobierno decidió la suspensión de las clases en las escuelas que se encuentran en manos de los estudiantes, en una complicación que podría terminar con el desplazamiento de alguno de los funcionarios de mayor rango de la cartera educativa porteña. La preocupación de Macri ayer se transmitía en los pasillos del palacio de Bolívar 1, entre los funcionarios, que aseguraban que el jefe porteño viene mostrando cierto humor de decepción con respecto a las expectativas que habíadepositado en el área. El manejo de la situación recae sobre el ministro de Educación, Mariano Narodowsky, quien no pudo aplacar, la semana pasada, la queja de alumnos y docentes con una catarata de anuncios para mejorar la calidad de la enseñanza, como es la obligatoriedad de impartir inglés desde primer grado, un plan de incentivo de lectura que repartirá un millón de libros y un campeonato intercolegial deportivo. Pero además, el conflicto jaquea al subsecretario del área, Walter Bouzada.
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Ayer, la Coordinadora de Estudiantes Secundarios daba cuenta de 14 establecimientos en estado de toma (el Gobierno porteño dijo que son 9) y otros donde el asambleísmo se ponía al día, como el Fernando Fader y el Lenguas Vivas, que podrían sumarse a la protesta.
Entre los colegios tomados figuran el Mariano Acosta, Carlos Pellegrini, Mariano Moreno, María Claudia Falcone, Julio Cortázar, Esnaola y la escuela de Cerámica 1, donde la semana pasada la Fiscalía y la Policía intervinieron para mediar en una toma entre alumnos y las autoridades.
El Gobierno porteño hizo llegar una circular a los colegios para suspender las clases en casos de tomas u ocupaciones, y pidió a las autoridades que labren un acta «en la que se consignen, en la medida de lo posible, los nombres de los alumnos que protagonizan la protesta».
Por otra parte, uno de los gremios, cercano al kirchnerismo, como es UTE, ya anticipó que prepara un paro de actividades para la semana próxima, y se adhirió al reclamo estudiantil por becas para los alumnos.
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