No es usual que, a 12 días del ballottage, un candidato se esfume por 72 horas. Anoche no había siquiera pautada una grilla de apariciones por TV; mucho menos actos públicos. Ese tiempo lo agotará en citas privadas en su búnker, la Casa de Santa Cruz en Capital Federal.
Incluso, el sureño rechazó una diligente oferta de