Como no obtuvo respuesta del hermano del ex presidente o adhesión de los demás viajeros -la mayoría de los cuales eran coterráneos de los No terminó de decirlo por segunda vez y ya el aludido, que acostumbra viajar sin custodia, había pegado un brinco de la butaca. Indignadísimo, le pegó una trompada en el rostro y, a continuación, otra que dio en el hombro.
De inmediato, quienes rodeaban a los contrincantes se levantaron de los asientos para separarlos y evitar que la escaramuza derivara en una contienda de varios rounds.
Dejá tu comentario