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• En lugar de evitar la tragedia, en lugar de clausurar los lugares en estado de ilegalidad, ¿sabe qué hizo?: toda la plana mayor de su área participó los días 9 y 10 de noviembre en el hotel Crown Plaza del supuesto congreso de CEDEBA, la cámara que agrupa a 24 boliches, entre los que se destacan varios de ellos con habilitaciones irregulares, muchos en estado de ilegalidad.
• La apertura del congreso de varios boliches fuera de control la realizaron Daniel «Maxi» Vázquez, presidente de la cámara y dueño de Folla -uno de los locales en estado de ilegalidad-, y Juan Carlos López, su ministro del área.
Fabiana Fiszbin, la jefa de los inspectores, disertó sobre la seguridad en establecimientos nocturnos.
• Marcelo Antuña, jefe histórico del área en la que lo sucedió Fiszbin, integrante de su mismo grupo político, disertó sobre la Justicia contravencional y los conflictos vecinales con la actividad bailable.
•En el panel denominado La prensa y su falta de investigación,subtítulo «que atenta contra nuestros establecimientos», que reza así: «¿Por qué somos el centro de ataques infundados?», el coordinador no era integrante de la cámara -hasta lo que sabemos-, sino que fue Matías Sehem, jefe de prensa de la senadora Vilma Ibarra. La senadora fue anunciada estelarmente como invitada al cierre del congreso del que participó. El encuentro fue entre controlados y controladores.
• Señor jefe de Gobierno: el 3 de enero de este año usted eligió presentarse en conferencia de prensa rodeado por los empresarios de los boliches. A su derecha se encontraba «Maxi» Vázquez, dueño de Follia -en situación de habilitación ilegal- y presidente de la cámara; a su izquierda, Osvaldo de Risso, dueño del boliche Amérika y secretario de la cámara. Ahí me quebré. Lo único que hicieron entre mayo y Cromañón fue avalar a los ilegales y, después, también.
• En 2001, Horacio Spandonari, primer jefe de inspectores de su gestión, autorizó mediante Res. 3.519 el retiro de la faja de clausura de los tres locales mencionados. Hoy, uno de esos boliches continúa abierto; sólo ha cambiado su nombre, se llama Belgrano New Millenium, y en su página Web, www.newmillenium.com.ar, puede apreciarse su promoción: «Complejo multiespacio de más de 2.000 m cuadrados preparado para recibir a 4.500 personas». Es decir, está fuera de la ley; sin embargo, en este local se hizo el brindis de fin de año 2003, organizado por el grupo de Vilma Ibarra, Antuña y Fiszbin.
• Por otro lado, New Millenium y Folla tienen muchas similitudes: ambos se encuentran sin habilitación, en zona UP. En Folla, cuyo propietario es titular de la cámara, se realizan las reuniones de confraternización del Sr. Antuña con el personal de su subsecretaría; además, Fiszbin y toda su área festejaron allí el fin de año 2004.
• Es decir, los controladores festejan en la casa de los que deberían ser controlados.
• La nota llamativa es del 5 de enero de este año, seis días después de la tragedia, y es evidente que al haber renunciado los superiores inmediatos de Sánchez y ante el desorden imperante en el área y las preocupaciones múltiples de Antuña, Sánchez, con prepotencia, cometió el error de escribir la verdad. Firmó una nota que envió a la Auditoría, aduciendo, además, que a quien sí le corresponde auditar «in situ» la labor de los inspectores es a la Sindicatura de la Ciudad, o sea, al mismo Palenque, exonerado junto con Spandonari de las inspecciones. Es decir, Palenque está inhabilitado para controlar, pero sí puede controlar a los que controlan.
• Luego de la caída Spandonari y de un período de intervención, se nombró por Decreto 1.027 de 2002 a Alejandro Campelmarcher como director general de Fiscalización y Control creando, por otro lado, un área de habilitaciones.
• ¿Quién es Rodolfo Corso? Es un agente de carrera del área de inspección. Es, además, dirigente político en La Boca y, en el acto del Luna Park como en los festejos del triunfo electoral de nuestra coalición en el Palacio San Miguel, irrumpió con las banderas de Boca estampadas con los nombres de Marcelo Antuña y de Vilma Ibarra y con otra curiosa bandera que decía «La Boca es de Campelmarcher».
• Silvana Giudici le informa a usted, señor jefe de Gobierno,que en noviembre de 2003, para enfrentar el «focazo de corrupción» (sus palabras a los medios) de la dirección general de verificación y control, debía cesar en su cargo primeramente a Campelmarcher. Usted, por Decreto 2.116 del 10 de noviembre de 2003, decide disolver la Dirección General de Verificaciones y Control y, por lo tanto, dar de baja a Campelmarcher, decide pasar a 500 agentes de planta a disponibilidad, decide sacar de la dependencia de Antuña -entonces subsecretario de control- la unidad polivalente de inspectores y pasarla bajo dependencia directa de Silvana Giudici.
• Marcelo Antuña se enteró-15 minutos antes de la conferencia de prensa en la que se anunció la disolución de su área. Sin embargo, pocas horas después, estaba vivito y coleando en su despacho y se dedicó a rescatar la planta de gabinete de Campelmarcher: a Alejandro Ferrari, que era su mano derecha en el control de los inspectores de calle, y a Alejandra González Tizón, asesora legal.
• Ya no sorprende que, al igual que antes sucedió con Spandonari, unos meses después de su despido, el 1 de enero del 2004, el propio Alejandro Campelmarcher aparece contratado en la Dirección General de Deportes.
• A 30 días de haber asumido el Ing. Santinelli y actuar de acuerdo con la ley, y ya habiéndose ido al Parlamento nacional Silvana Giudice, usted echó a Santinelli, y casi inmediatamente fue desplazado también el señor Rivero, y designó a Fabiana Fiszbin, del mismo grupo de Antuña a cargo de toda la Subsecretaría de Control Comunal, recuperando éstos el control operativo del área, y designó como única coordinadora de la UPI a Ana Fernández, que continúa hoy allí.
• En síntesis, Marcelo Antuña dejó en su lugar a su propia gente, pero, curiosamente, al ser designado en ese momento subsecretario de Justicia y Trabajo, se llevó consigo un área de gestión del organigrama antojadiza e ilógica dentro de su nueva función de justicia: el área de contralor de espectáculos públicos.
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