El juicio del valijero y la mafia en los medicamentos afecta prestigio oficial
Ocupado el gobierno en lucir aciertos en algún terreno, descuida las raíces oscuras del poder, que pueden quedar esta semana de nuevo al aire. Arranca hoy, en Miami, el juicio que se le sigue al venezolano Franklin Durán, acusado de presionar al valijero Guido Antonini para que no revelase la trama del escandaloso viaje del 4 de agosto del año pasado en un avión pagado por el gobierno argentinoy que transportó una valija con u$s 800 mil a la que acompañaron funcionarios nacionales y venezolanos. Lo que había que ocultar, según la pesquisa del FBI, es que serían presuntos fondos para la campaña presidencial del oficialismo del año pasado, elección que ganó Cristina de Kirchner. Por otro lado, avanza implacable la investigación de la muerte de tres proveedores de remedios al Estado y obras sociales, uno de los cuales aparece aportando fondos a la campaña de Cristina de Kirchner, trama que apunta a terminales en el narcotráfico y el crimen organizado. Se sabe ahora que hace 15 días presentó su renuncia el superintendente de obras sociales Héctor Capaccioli, responsable político de la recaudación de esos fondos. Por ahora, le han dicho que siga en el cargo.
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Franklin Durán será el protagonista del juicio que se inicia mañana en Miami. Es el único de los acusados que no se declaró culpable. Además, fue el máximo contacto del gobierno venezolano con el valijero.
A partir de ese momento comenzó una investigación en Buenos Aires que aún no tuvo éxito. De hecho, Uberti hasta fue sobreseído por falta de mérito. Pero en EE.UU., Antonini, por miedo a su futuro, se convirtió en colaborador del FBI ayudando a grabar y recolectar pruebas de los venezolanosque fijaron allí, supuestamente por orden de la central de inteligencia venezolana, para convencerlo con dinero y amenazas de que se hiciera cargo de las culpas por el contrabando de dólares y guardara silencio.
Fue así que los agentes federales terminaron deteniendo a los cuatro implicados en Miami y declarando que los fondos no sólo no eran propiedad de Antonini Wilson, sino que él había actuado sólo como un correo para transportarlos hasta Aeroparque. El destino final, se dijo en Miami, era la campaña presidencial, algo que se develará desde mañana cuando se conozcan esas grabaciones.




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