El hiperkirchnerista Carlos Kunkel diagramó la coreografía del bloque oficialista de los diputados para la sesión de ayer, acompañado del neokirchnerista Juan Dante Gullo, el poskirchnerista Felipe Solá y el «rossista» Juan Silvestre Begnis.
La Cámara de Diputados aprobó ayer el proyecto de promoción de inversiones en bienes de capital y obras de infraestructura para pymes y grandes empresas, pero eliminando el único cambio que había introducido el Senado. Los diputados del kirchnerismo volvieron a establecer -como lo había pedido Cristina de Kirchner-que la autoridad de aplicación de esos $ 1.200 millones en beneficios fiscales será el Poder Ejecutivo y no Martín Lousteau, como fijó el Senado.
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Así, el proyecto deberá volver a la Cámara alta, por lo que no estará disponible para los anuncios presidenciales de mañana ante la Asamblea Legislativa.
La modificación introducida se aprobó con 154 votos a favor contra 54 de la oposición; ahora quedará a criterio del Poder Ejecutivo qué ministro controlará esas promociones, algo que el Senado seguramente ratificará.
El proyecto no tuvo un paso tranquilo por el Congreso hasta ahora. Una serie de teléfonos descompuestos entre la Casa Rosada y el Senado hizo que Miguel Pichetto modificara el artículo que otorgaba en origen a Julio De Vido el control de la promoción impositiva que consiste en amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias por el monto de las inversiones y devolución anticipada de IVA.
Se sumó a que desde el comienzo hubo sospechas en la oposición sobre el momento de presentar el proyecto. Esos incentivos fueron siempre una niña mimada de Roberto Lavagna, que el Congreso no había votado hasta ahora. Recién cuando el ex ministro acordó con Néstor Kirchner su vuelta al Partido Justicialista, el proyecto volvió a ser presentado al Congreso por el gobierno.
Goteras
Los diputados lo votaron ayer por la tarde. Al menos se salvaron en ese momento del vendaval que azotó no sólo la Ciudad de Buenos Aires, sino también el recinto de la Cámara. Por la mañana, cuando se inició la sesión, muchos diputados debieron abandonar sus bancas cuando el techo del recinto, cubierto por dentro con un vitraux que representa todas las provincias argentinas, comenzó a gotear al punto de que muchos vestidos quedaron mojados.
Más seco que durante la lluvia, el santafesino Walter Agosto, recién estrenado como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, fue el encargado de defender el proyecto.
Desde la oposición, el jefe de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, defendió el dictamen de minoría que su fuerza había firmado con la UCR: «Esta ley no incentiva la compra de bienes de capital, ni beneficia a las pymes porque se aplica para grandes obras». Todos recordaron que hace tres años a esta norma se la llamó la «Ley con Nombre», por beneficiar a las empresas que participaron en la licitación del gasoducto del norte y a sus proveedores.
Desde el ARI Auténtico, Carlos Raimunditambién protestó: «Los cuestionamientos no deben ser sobre los beneficios fiscales por sí mismos, sino que su otorgamiento se haga para apoyar el modelo del trípode De Vido-Jaime-Moyano», dijo.
Seguridad vial
En la misma sesión, los diputados aprobaron el convenio federal entre la Nación y las provincias sobre seguridad vial -recién en dos semanas podrían tratar el proyecto de ley sobre la misma cuestión que el Senado aprobó el miércoles pasado, aunque sin incluir el impuesto sobre pólizas de seguros que financie ese plan vial-, la Ley de Reordenamiento Vial, el plan de saneamiento del Riachuelo, la cesión de la jurisdicción sobre algunos delitos a la Capital Federal, la identificación del binomio madrehijo en el momento del nacimiento y la ley para combatir la violencia en el fútbol.
Es todo el paquete que el Senado ya votó y que Cristina de Kirchner había habilitado para las sesiones extraordinarias que terminaron ayer.
De todo ese listado, el convenio federal sobre seguridad vial fue el proyecto que menos tiempo llevó. Sin debate, los diputados lo aprobaron por unanimidad, de manera que, aunque sea sólo ese inicio del plan vial, Cristina de Kirchner podrá mencionarlo mañana cuando inaugure el período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa.
Ese convenio federal fue firmado el 15 de agosto pasado entre el gobierno, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de establecer una serie de pautas viales en todo el país. Si bien ingresó al Senado en un mismo proyecto junto a la Ley de Seguridad Vial, en esa Cámara lo dividieron ante las dificultades que presentaban algunos de los cambios en la Ley de Tránsito.
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