El presidente del Episcopado, José María Arancedo, calificó este jueves el alquiler de vientre como "agraviante a la dignidad de las mujeres", al participar de la comisión bicameral que estudia la reforma del Código Civil, donde hubo varias exposiciones referidas a la reproducción asistida.
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Arancedo ratificó muchos de los conceptos vertidos el miércoles por la Conferencia Episcopal Argentina en un documento crítico hacia el proyecto de reforma del Código Civil y Comercial, particularmente en lo referido a las técnicas de reproducción asistida.
"La posibilidad del alquiler de vientre es agraviante a la dignidad de las mujeres", sostuvo el obispo, quien advirtió que esta técnica puede ser "fuente de más desigualdad por la explotación de mujeres pobres".
Respecto de la reproducción humana asistida, sostuvo que "no todo lo que es técnicamente posible y deseado en el manejo de la vida es necesariamente ético y respeta su dignidad" y que "existen serias objeciones éticas y jurídicas en torno a la fecundación artificial".
En este sentido, remacó que "existen países que han limitado los daños provocados por el uso de estas técnicas, restringiendo el acceso a ellas a los matrimonios formados por varón y mujer, y prohibiendo la crioconservación de embriones".
Para Arancedo, "el proyecto no reconoce en absoluto al matrimonio indisoluble caracterizado por el compromiso de fidelidad y de apertura al bien de los hijos, sólo formas débiles e inestables de familia son propuestas y reguladas por el proyecto".
"Preocupa la equiparación casi absoluta entre el matrimonio y las uniones de hecho", agregó el obispo, quien consideró que el matrimonio podría "vaciarse de contenido en desmedro de los propios esposos y del bien superior de los niños y su derecho a crecer y ser educados en el ámbito de una familia estable".
Los diversos aspectos del código referidos a la reproducción asistida fueron tocados también por la mayoría de los 50 expositores invitados, quienes se mostraron a favor, pero propusieron cambiar el artículo 564, que establece restricciones para que los nacidos por esas técnicas conozcan a los donantes.
Guillermina Pierini, de la Fundación Concebir, señaló "la identidad de los niños nacidos por donación es un derecho personalísimo y no se les está permitiendo", y en este sentido pidió que se elimine del artículo 564 "el requisito de recurrir a la Justicia cuando sean mayores con razones fundadas para conocer a los donantes".
"Se debe crear un único de donantes y esto debe tener una legislación especial, pero el Código debería habilitarlo en sus artículos", agregó Pierini durante su exposición ante la comisión bicameral.
Por su parte, Iara Zlotogwiazda brindó su testimonio como persona nacida por donación de gametas y también pidió la modificación del artículo 564, como lo hicieron una decena de expositores más.
"La necesidad de conocer quién fue el donante surge po la misma necesidad de una persona de conocer el día de su cumpleaños, o el pueblito donde nació", sostuvo la joven de 16 años, quien agregó que "conocer al donante no confunde, la confución y el daño se generan al no saber, porque da bronca y tristeza".
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