En Córdoba, agrupaciones de izquierda realizaron cortes en la capital.
El paro de los gremios de transporte, al que luego se sumaron las centrales obreras opositoras, condicionó las distintas actividades en todo el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la provincia de Córdoba, agrupaciones de izquierda cortaron por la mañana dos puentes en la zona del centro de la capital provincial, y la adhesión a la medida de fuerza del los trabajadores del transporte tuvo un alto impacto en todas las actividades, como en la educación, ya que si bien la Unión de Educadores no adhirió a la medida, hubo escasa actividad en los colegios por la falta de transporte para el traslado.
La situación fue similar en la administración pública provincial, ya que el Sindicato de Empleados Públicos tampoco adhirió y lo mismo ocurrió con el gremio del comercio, que no se sumó a la convocatoria nacional. En las estaciones de servicios la actividad era prácticamente normal.
En La Plata, la falta de micros y trenes afectó la actividad comercial y escolar, si bien las escuelas estaban abiertas.
Unos pocos comercios permanecían abiertos, aunque la apertura de sus puertas no fue a horario, debido a las dificultades para el traslado lo que dificultaron la llegada a los puestos de trabajo.
En Santa Fe, el paro del personal del transporte dificultó la llegada a los puestos de trabajo a quienes no adhirieron a la medida de fuerza y quienes residen a más de 20 cuadras de su lugar de trabajo quedaron eximidos de concurrir.
Funcionaron con normalidad dependencias estatales que no adhirieron al paro (Asociación Trabajadores del Estado y la Unión del Personal Civil de la Nación); escuelas públicas y privadas, cuyos docentes no se plegaron tampoco, y estaciones de servicio.
En Rosario, no se dictaron clases en escuelas públicas, técnicas y en las facultades pertenecientes a la Universidad Nacional de Rosario; se mantuvieron guardias mínimas en hospitales; en tanto la actividad en los comercios, bares y restaurantes era normal, así como en taxis, empleados judiciales y en los colegios privados, cuyos docentes pertenecientes a SADOP no se plegaron a la medida.
El paro no afectó en Entre Ríos al comercio, la industria, la educación y a los estatales, pero si se sintió con fuerza en el transporte, los bancos y las estaciones de servicio funcionaban con horarios restringidos.
En Tierra del Fuego, la adhesión de la UTA y del Sindicato de Camioneros condicionó la actividad normal, donde sin embargo hay prestaciones que se brindan con normalidad como la actividad en el parque industrial porque la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no se adhirió a la protesta, y lo mismo ocurría en los hospitales y en el comercio.
Las estaciones de servicios funcionaban también con normalidad debido a la decisión del gremio del sector de no plegarse al paro, aunque se aclaró que el expendio se realizaría hasta que se agote la disponibilidad de combustible.
En Mendoza, la mañana arrancó con mediana actividad, con apenas el 20 por ciento de micros de corta y media distancia funcionando, sin bancos, muy pocos niños en las escuelas, y sin actividad en la Universidad Nacional de Cuyo, y algunos cortes de media calzada por parte de grupos de izquierda y de ATE.
En San Juan, se registraba un alto acatamiento a la huelga en el transporte y en el sector bancario, pero era muy dispar en la salud y las estaciones de servicio, en tanto que era normal la actividad comercial e industrial, en los organismos del Estado y en las escuelas, en las casas de cambio y financieras.
En Chubut, el paro tuvo un acatamiento muy focalizado en el transporte de pasajeros, en tanto la administración pública trabajó con normalidad, así como también funcionaron los colegios y el sistema público de salud, las estaciones de servicio y el servicio de taxis y remiserías.
En Jujuy, se cortaron calles y varios taxistas que no adhirieron al paro recibieron agresiones en sus unidades móviles por parte de manifestantes, en tanto que el movimiento de las diferentes terminales de ómnibus era casi nulo, ya que el transporte público estaba totalmente paralizado.
En Chaco, la jornada de paro se hacía sentir en la capital por la falta de transporte, en tanto que las oficinas públicas no atendían, y el servicio de salud se restringió a urgencias, pero la mayoría de los comercios mantenían sus puertas abiertas y la industria de la construcción y el sector privado trabajaba con normalidad.
En Neuquén no hay transporte público de pasajeros, los bancos están cerrados, no hay recolección de residuos, las clases están paralizadas como también las operaciones en el aeropuerto local, pero el comercio abrió normalmente sus puertas al no adherir a la medida el Centro de Empleados de Comercio de la provincia.
En Tucumán, además del transporte, se vio afectada la atención en los hospitales por la adhesión del gremio que nuclea a los trabajadores sanitarios y en las escuelas las actividades porque el Frente Gremial Docente, integrado por ATEP, APEM y AMET, también adhirió.
En Corrientes, en tanto, se produjo un incidente en la capital provincial donde usuarios denunciaron a gremialistas que presionaron a un chofer y atacaron a piedrazos el colectivo para que interrumpa el servicio.
La medida de fuerza del transporte provocó un alto ausentismo de alumnos en las escuelas públicas, ya que se vieron impedidos de llegar a sus escuelas.