Luego del torbellino inicial que generó la visita de Cristina de Kirchner a Lomas de Zamora en la causa por seguimiento y producción de inteligencia ilegal a políticos, el juzgado federal a cargo de Federico Villena volvió a la calma ayer, sin visitas de algunos de los convocados como víctimas que se irán turnando en lo que queda de la semana. Asistirán y verán las pruebas secuestradas a los espías de las tareas clandestinas de la célula de la AFI. Pero en paralelo, ayer el extitular de la central de espionaje Gustavo Arribas se presentó formalmente en otra de las causas que están ventilándose, pero en Comodoro Py. El escribano hizo lo que se denomina una presentación espontánea, quizá con el objetivo de esquivar un llamado a indagatoria y que el escrito que ingresó -con el patrocinio del abogado de Mauricio Macri e influyente en la justicia, Alejandro Pérez Chada- sirva como acto de defensa.
Su intervención fue en el caso donde él mismo, el expresidente y Silvia Majdalani resultaron imputados por la denuncia de la actual intervención en la AFI que halló un disco rígido borrado con rastros de correos electrónicos pinchados a 87 personas. Obviamente, negó ante la justicia haber cometido delito alguno en la maniobra presuntamente ocurrida durante la gestión Cambiemos. Propuso peritos de parte para intervenir en el estudio del disco rígido que tiene la justicia, algo que activó el juez Marcelo Martínez de Giorgi.
“Nunca ordené ni encomendé a nadie la realización de aquellas actividades de inteligencia ilegales”, afirmó en el escrito firmado por Pérez Chada. Arribas aseguró que en su función “he respetado y cumplido siempre los lineamientos establecidos en la ley 25.520 de Inteligencia Nacional. Por tanto jamás dispuse formal o informalmente la interferencia indebida de comunicaciones o correos electrónicos de ninguna especie”. En el caso están imputados tres agentes, dos de los cuales habrían manipulado la computadora en la cual se halló el disco rígido mal borrado e incluido el exjefe de gabinete de la AFI y cuñado de Majdalani, Darío Biorci.
En simultáneo, la titular del PRO Patricia Bullrich calificaba de “causa verdurita” la que estalló en Lomas pero mezclando cuestiones que en realidad también fueron denunciadas por la interventora Cristina Caamaño, y relativas al extenso listado de periodistas “fichados” por la AFI, algo que parece menor, pero que también estaba vedado por la ley.
Arribas se refirió a los hechos denunciados por Caamaño como “graves”, por lo que expresó su preocupación para que sean investigados. Propuso así un perito de parte para intervenir en el estudio del disco rígido que originó la denuncia y que fue ordenado por el tribunal al ingeniero electrónico Gustavo Presman, quien está inscripto en el listado de peritos judiciales oficiales y además tuvo actuación en el caso Nisman. El primer objetivo de la pericia es determinar a trazabilidad de los archivos que estaban alojados en el disco y que habrían quedado como remanente de un retiro inseguro de “pen drives” donde teóricamente la información con los correos intrusados estaba originalmente almacenada.
Los próximos día serán determinantes para establecer si la fiscal Paloma Ochoa también promueve una imputación respecto al tándem Arribas-Majdalani por la causa “periodistas”.
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