Como algo que parece ser una tendencia en estos días (golpear a la Iglesia), José Manuel de la Sota ayer respondió a las críticas del arzobispo Carlos Ñáñez invitándolo a debatir públicamente. El jefe de la Iglesia cordobesa había difundido un documento el domingo pasado criticando al gobierno por la demora en la atención de la emergencia social, el descrédito y la falta de transparencia de los funcionarios. Ayer el obispo pidió, por carta, abrir una mesa de diálogo. Existe un fuerte enfrentamiento ideológico entre la cúpula eclesiástica y el gobierno, y una dura disputa por la oposición de la curia a la instalación de tragamonedas en los casinos y nuevos hoteles. Un frente que amenaza con complicar seriamente a De la Sota.
Ahora, tal vez haya advertido el arzobispo que el nivel del enfrentamiento no crea en Córdoba el mejor clima para el Adviento (preparación para la Navidad), principal motivo de la carta pastoral que levantó la polvareda. Además, opinan desde el corazón del clero, también percibió La partida del cardenal
Desde casi el principio de la gestión delasotista,
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