• Subió ayer en el Congreso la presión para abrir el debate sobre las retenciones móviles y modificar el proyecto que envió Cristina de Kirchner. • Por eso el oficialismo en Diputados y en el Senado lanzó una discusión para incorporar todos los temas en conflicto entre el campo y el gobierno, como trigo, leche y carne, en contra inclusive de las pretensiones de Néstor Kirchner. • Habrá ofertas de nuevas compensaciones a productores y más obra pública en provincias. Es una maniobra para contener esas presiones. • Aunque aún no se asegura un tratamiento abierto de las retenciones, juegan en contra del gobierno el tiempo y la sangría de legisladores que se niegan a convalidar la decisión oficial. o En tanto, 40 intendentes de Santa Fe, oficialistas y opositores, desembarcaron ayer en el Congreso para reclamar una solución al conflicto. • Se llevaron promesas que no pasan sólo por el tratamiento de la Resolución 125. • A tono con la estrategia oficial, Agustín Rossi intentó de ese modo conservar las voluntades necesarias para la votación, pero sin que eso signifique que finalmente aceptarán modificar el punto central de la pelea. • La oposición, por su parte, anunció que apurará la recolección de firmas para presionar al gobierno. • El lunes, las cuatro entidades del campo estarán presentes en la reunión que inician las comisiones de Agricultura, y Presupuesto y Hacienda para debatir el paquete de medidas. • No serán recibidos oficialmente ya que el kirchnerismo tiene instrucciones de tratarlos como lo hizo hasta ahora el Ejecutivo: no dialogar mientras no se levanten los cortes de ruta. o Habrá también desfile de opositores y conferencias múltiples de toda la oposición: hasta Mauricio Macri se comprometió para la foto en Diputados. • Mientras, hoy a la medianoche terminará el paro agropecuario, aunque algunos autoconvocados se mantendrán en las rutas y los cortes de transportistas seguirán en algunos puntos del país.
Un grupo de 40 intendentes de Santa Fe recorrió ayer el Congreso para exigir que se solucione cuanto antes la pelea con el campo. Se fueron con promesas de un debate abierto por parte de Julio Cobos y Agustín Rossi.
Nadie en el Congreso podía garantizar ayer que el gobierno consiguiera la semana próxima el número necesario para el proyecto de ratificación de la Resolución 125 que envió Cristina de Kirchner. Pero el kirchnerismo se manejó durante todo el día lejos de esa realidad. Todo el día se escucharon voces desde el oficialismo anunciando que se abrirá a discusión el proyecto oficial. Agustín Rossi, Miguel Pichetto y varios ministros lo repitieron hasta el cansancio. Pero ese término parece tener un significado distinto para el kirchnerismo que para la oposición. En contra de las pretensiones de Néstor Kirchner, el oficialismo organizó una estrategia para intentar retener a los diputados propios que no aceptan el plan del gobierno, que incluye abrir la discusión, pero a todos los temas en conflicto con el campo, salvo el artículo que ratifica la resolución sobre retenciones móviles.
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Mientras en la oposición comenzaron a pulular los proyectos que fijan nuevas alícuotas para esos impuestos a las exportaciones de granos, pedidos de audiencias públicas, convocatorias a plebiscitos, como hizo la UCR, en el kirchnerismo se optó por rodear a la discusión de un cotillón de leyes agropecuarias. Pero ninguna de ellas será tratada si antes no se aprueba el polémico artículo 1 del proyecto de Cristina de Kirchner.
Así incluirán en la discusión que arrancará el lunes en las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Agricultura el debate de los acuerdos sobre compensaciones a la leche, el trigo y la normalización del mercado de carnes. Habrá también una modificación de la Ley de Arrendamiento y hasta la readecuación de la Junta Nacional de Carnes y Granos. Con todos esos ofrecimientos,que se suman a otros acuerdos entre la Nación y las provincias para descomprimir la presión de los gobernadores, el santafesino Agustín Rossi confía retener los votos necesarios para votar la resolución polémica. Hoy no los tiene, pero confía conseguirlos con esos incentivos. Mientras tanto, Julio Cobos continuó en el Senado con su estrategia de liderar ese debate. Llegó hasta a convocar a gobernadores oficiales y opositores en un plan que Néstor Kirchner no puede frenar: si lo atacara, como hizo en algún momento con Daniel Scioli, estaría lanzando al actual vicepresidente a un protagonismo frente a los productores agropecuarios que los Kirchner no le quieren dar.
La primera ronda de debate por las retenciones agropecuarias se iniciará el lunes en las dos comisiones. Casi como una letanía, todos los kirchneristas aseguraron que la discusión será abierta.
«Queremos que el debate sea lo más fructífero posible», dijo el santafesino Agustín Rossi ayer después de escuchar la queja de 40 intendentes de su propia provincia.
La intención del oficialismo para calmar los ánimos y abrir el debate fue explicada también por el titular de la Comisión de Agricultura, el kirchnerista cordobés Alberto Cantero Gutiérrez, quien confirmó que habrá debate en torno de la iniciativa, dado que «ningún proyecto se trata a libro cerrado. El proyecto sobre las retenciones móviles se tratará como se tratan todos los proyectos».
El objetivo del kirchnerismo es diseñar una estrategia para que el debate sea «lo más fructífero posible», dijo Rossi aunque, afirmó, «nadie puede condicionar el debate». Eso significa que si la oposición consigue número suficiente, algo numéricamente imposible, podrá exigir la modificación de la Resolución 125. De lo contrario habrá debate sobre ese tema y todo el paquete que se está armando para rodearlo. La votación será el broche final, sobre el que hoy no existe aún ninguna garantía.
Advertencia
Todas las discusiones se dieron en medio de un clima que sigue complicado. El propio Rossi salió ayer a enfrentar a los ruralistas y su intención de visitar diputados y senadores en las provincias durante el fin de semana. «Les pido que suspendan esa maliciosa idea de visitar el fin de semana a las familias de los legisladores» y advirtió que cualquier hecho violento será «responsabilidad» de los productores.
«La verdad es que me genera preocupación», dijo Rossi. «Si sucede algún hecho de violencia, si algún legislador o sus familiares son sometidos a hechos de violencia, los responsables son los cuatro presidentes de las entidades», casi una copia de algunas de las palabras que pronunció Cristina de Kirchner el miércoles en la Plaza de Mayo.
Lejos de ese reclamo, la oposición continuó aportando protestas para complicarle el debate al kirchnerismo. La UCR, además de su proyecto para convocar a un plebiscito, exigió que desde el lunes las comisiones de Agricultura y Presupuesto y Hacienda debatan el proyecto de ratificación de las retenciones móviles pero en medio de una audiencia pública, algo a lo que el kirchnerismo se niega. Con la firma de Carlos Urlich, Pedro Morini, Eduardo Kenny y Gustavo Cusinato quieren convocar a esa mesa a la Comisión de Enlace de las entidades del campo, la Bolsa de Cereales; la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, el INTA, universidades y toda institución que lo pida, lo que convertiría la discusión del proyecto oficial en una debacle para el oficialismo.
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