19 de octubre 2008 - 01:00

Gobierno lanzaría un plan de obras públicas y reactivaría otras para enfrentar la crisis

La administración de Cristina Kirchner se apresta a lanzar un ambicioso plan de obras públicas con una fuerte inversión del Estado para poner en marcha nuevos emprendimientos y reactivar viejos proyectos para enfrentar la crisis ante el temor de una caída de la actividad económica y del empleo.

Estas obras públicas no sólo serán grandes proyectos, sino también incluye iniciativas más pequeñas, de mediana duración y con un alto impacto en mano de obra intensiva.

De acuerdo a los detalles que difundió un matutino porteño, el ministro de Planificación, Julio De Vido, hizo el anuncio durante la reunión que la Presidenta mantuvo en Olivos con algunos de los empresarios de mayor peso en el país, el jueves último.

"Vamos a salir con un plan muy agresivo de obra pública para reforzar el nivel de actividad económica y de empleo", dijo De Vido ante representantes de los bancos, la industria, la construcción y el comercio.

La inversión del ambicioso plan rondaría entre 1.500 y 3.500 millones de pesos, de acuerdo al matutino porteño.

En la batería de iniciativas, el Gobierno anunciaría la intención del Banco Nación de implementar un programa de créditos para Pymes y el campo, de alrededor de 1.200 millones de pesos, y privilegiará la producción de alimentos y el alto valor agregado.

La novedad surgió en la reunión del jueves pasado en Olivos, de la que participaron los representantes de la Asociación de Bancos (Adeba), Jorge Brito; de la Unión Industrial (UIA), Juan Carlos Lascurain; de la Cámara de Comercio, Eduardo Eurnekian; de la Construcción, Carlos Wagner, y de Techint, Luis Betnaza.

El nuevo plan de infraestructura "apunta a armar un paquete de obras pequeñas, de rápida aplicación, y para ejecutar en poca duración: seis a nueve meses", señalaron fuentes consultadas.

El nuevo gasto estaría destinado a la reparación de plazas, calles, veredas y cloacas en todo el país, y la inversión está estimada entre 1.500 y 3.500 millones de pesos.

Otra idea sería reactivar los planes de viviendas y escuelas que se paralizaron este año, con la doble meta de aumentar la producción de la construcción y así evitar la caída de la mano de obras en el rubro, y enfrentar con la intervención del Estado el impacto de la crisis financiera mundial en el país.

Pero también se destaca que 2009, como fue 2007, es un año electoral, y las obras públicas son para el Gobierno nacional consideradas una vidriera de la gestión presidencial.

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