Cristina de Kircher en otro acto masivo. (Foto de archivo).
Todo el Gabinete Nacional, numerosos gobernadores, legisladores, intendentes, empresarios, artistas, sindicalistas, organizaciones sociales, entre otros y los miles de jóvenes de La Cámpora y Movimiento Evita conformarán los casi 40.000 asistentes -ese número dentro del estadio, aunque los organizadores aspiran a llegar a más de 120 mil personas- al noveno aniversario de las elecciones del 2003. El acto será la prueba de fuego del poder de convocatoria con que cuenta la agrupación juvenil liderada por Máximo Kirchner.
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"Vamos por todo" dijo la presidente Cristina de Kirchner en Rosario en ocasión del acto por el Día de la Bandera a principios de este año. Esta frase que lanzó por lo bajo, es hoy el lema de La Campora que, con la venia presidencial, están llevando a la práctica.
"Vamos a reventar Vélez", se entusiasman en la Rosada. Cristina hablará cerca de las 18 horas y, si bien no trascendieron detalles de su discurso la ocasión será propicia para que la jefa de Estado haga un racconto de "dónde venimos y hacia dónde vamos".
El aniversario de las elecciones que posibilitaron que Néstor Kirchner llegara a la Casa Rosada con solo el 22,24% de los votos, dado que Carlos Menem retiró su candidatura de cara a la segunda vuelta en donde los sondeos los daban como seguro perdedor ante el santacruceño.
Sin embargo, pronto Néstor Kichner comenzó a utilizar a su favor la desventaja de haber sido electo "con solo el 22%". Los problemas que enfrentaba la Argentina, si bien ya lejos de los gravísimas consecuencias de la crisis del 2001, los agrupó en que "todavía estamos en el infierno" y prometió que dejaría al país al menos en el purgatorio.
Sabiendo que la economía estaba tímidamente comenzando su recuperación tuvo la habilidad de utilizar cada inauguración y cada anuncio para recordar de dónde veníamos (del desastre que fue el 2001) capitalizando doblemente los éxitos de su gestión.
Cristina hará honor a la gestión de su compañero y recordará las múltiples adversidades que tuvo que enfrentar. Mirara al pasado con la satisfacción de lo conseguido y se lamentará que Néstor no pueda cosechar lo que sembró.
Insistirá en la necesidad de que todos "defiendan el modelo". "La militante de toda la vida", como suele definirse no dejará de compartir con los manifestantes el hito "histórico" que significa haberle devuelto al los argentinos, antes la línea de bandera, y ahora YPF.
Si se llega es probable que la Presidente sorprenda con el anuncio que ya se pudieron cerrar acuerdos (de palabra) con empresas privadas interesadas en "invertir en YPF". A todo vapor y sin mirar el reloj trabajan para conseguirlo los dos interventores, el ministro de Planificación, Julio de Vido y el viceministro de Economía Axel Kiciloff.
Una de las máximas aspiraciones de Cristina es finalmente "torcerle el brazo al Reino Unido" y que se siente a negociar con Argentina la soberanía de las Malvinas. "Ese sería un gran logro", confiesan en su entorno más cercano, "porque que el Reino Unido negocie es aceptar que Argentina tiene derechos".
Los logros económicos, los puestos de trabajos creados, la baja de la pobreza, la defensa a la industria nacional, la integración con Latinoamérica, la defensa de los derechos humanos, la revaporización de la educación, la ciencia y tecnología, son tópicos que es muy probable mencione.
Con un alto sentido de pertenencia al kirchnerismo, los asistentes al acto se sentirán parte de un movimiento que, como suelen, decir esta cambiando la historia. El "vamos por todo" quiere decir para los integrantes de la Campora "ir quitando los quistes de la sociedad" y estos son: las corporaciones, los sindicalistas que usan su representación gremial para su propio beneficio (acá los palos se los lleva el titular de la CGT , Hugo Moyano), los empresarios "apátridas" cuyo único interés es aprovechar las ventajas que da el modelo solo para acumular ganancias, entre otros cambios transcendentales.
En el fondo para La Cámpora , todas las instituciones están "contaminadas por el pensamiento que imperó durante tantas décadas, una ideología que conspira contra la Argentina y menoscaba la autoestima de sus habitantes"; explica con claridad un alto miembro de esta agrupación liderada por Máximo Kirchner.
La semana que termina le deja solo buenas noticias a la primera mandataria: la sanción en el Senado de la expropiación de las acciones de Repsol; la falta de apoyo que tuvo España en intentar sumar a países, instituciones como el FMI o el G20 en condenar a la Argentina ; dirá con orgullo que cuando Néstor asumió había un 54% de pobres y hoy solo un 6,5% -indicador que no deja de sorprender- .
Resumiendo, Cristina demostrara que los jóvenes son los herederos de este modelo los instara a "defender lo conseguido". Aunque, hoy daría la impresión que los "enemigos" son cada vez menos, según confiesan con satisfacción en la Casa Rosada. Luego, la jefa de Estado partirá rumbo a "su lugar en el mundo" en Río Gallegos para retornar recién el martes.
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