Activistas del Sindicato de Camioneros que conduce Hugo Moyano bloquearon ayer durante varias horas las distribuidoras de los diarios «La Nación» y «Clarín», con el pretexto de un reclamo por la afiliación de los choferes, actualmente enrolados en cooperativas de distribución.
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La medida forzó una reunión de urgencia del jefe de la CGT en la Casa Rosada con los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Trabajo, Carlos Tomada, tras la cual se acordó una tregua y el dirigente gremial dispuso el levantamiento de los piquetes.
El conflicto, de todos modos, no quedó saldado: con la intervención del gobierno se acordó establecer una mesa de negociación para tratar de avanzar en un acuerdo. Así y todo, las dos empresas presentaron una denuncia penal contra los dirigentes que realizaron los bloqueos.
Hasta el levantamiento de la protesta, estuvo en riesgo que las ediciones de «Clarín» y «La Nación» salieran a la calle. Luego, la situación se normalizó. No ocurrió lo mismo, sin embargo, con otras publicaciones que no pudieron ser distribuidas en la jornada de ayer.
Incidentes
Es que los camioneros también bloquearon el Centro de Distribución de Revistas, lugar en el que se produjeron algunos incidentes y destrozos cuando empleados del lugar trataron de impedir el ingreso de los manifestantes que se presentaron como afiliados de Camioneros.
«Los compañeros camioneros están fuera de convenio, son monotributistas», explicó el vocero del sindicato que comanda Moyano, Héctor López, quien, además, señaló que esos trabajadores deberían «cobrar 3.000 pesos, pero ahora están recibiendo 1.500 pesos por mes».
A su vez, Pablo Moyano -hijo del titular de la CGT y adjunto de Camioneros- justificó los piquetes con el argumento de que los choferes integran «cooperativas truchas que los hacen trabajar 16 horas diarias por 1.500 pesos y no les pagan aportes».
En esa línea, desde el gremio se esgrimió que la decisión de bloquear los centros de distribución surgió de manera sorpresiva luego de que «se fue dilatando el diálogo sin que se logre ningún tipo de entendimiento» con las empresas editoriales.
La medida de fuerza -que se extendió durante más de dos horas- requirió la mediación del gobierno y una reunión de Moyano con los ministros Randazzo y Tomada. Luego, el titular de Camioneros estuvo en el Ministerio de Trabajo con autoridades de las editoriales afectadas.
«Van a seguir charlando en los próximos días y hay expectativas de llegar a un acuerdo», relataron voceros del Ministerio del Interior, tras el encuentro que mantuvieron los funcionarios y el líder de los Camioneros, realizado en el despacho de Randazzo.
Denuncia penal
En tanto, los diarios «Clarín» y «La Nación» presentaron durante la jornada una denuncia penal en el juzgado correccional N° 1, a cargo del doctor Walter Candela.
En la presentación conjunta se imputó a los dirigentes de la manifestación de infracción al artículo 161 del código penal, que tipifica la obstaculización de circulación de diarios, libros y publicaciones.
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