El juez de la causa "Sueños Compartidos", Marcelo Martínez de Giorgi, habló luego de haber declarado en "rebeldía" a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien se negó por segunda vez a presentarse a declaración indagatoria.
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"Bonafini está prófuga", dijo Martínez de Giorgi en declaraciones a varios medios, entre ellos Radio 10 y Vorterix. El magistrado sostuvo que "la orden de captura y de prohibición de salir del país sigue vigente" contra la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y que la "evaluación excede las directivas" que él "pueda dar" por lo que "está en manos de las fuerzas de seguridad".
"Todas las fuerzas de seguridad pueden disponer la inmediata detención de ella donde lo consideren oportuno y prudente, siempre priorizando que no se ponga en riesgo la vida o la seguridad de personas ajenas al caso", sostuvo Martínez de Giorgi en referencia a Bonafini luego de la no comparecencia de la imputada por supuesto desvíos de fondos del programa Sueños Compartidos en sede judicial.
"La orden de captura no tiene plazos ni directivas para ser cumplida. No hay dispuesto un operativo para detenerla. Es una decisión de las autoridades políticas y de seguridad establecer cuál es el mejor momento para ejecutar la orden que di", agregó además en Radio 10.
El magistrado aclaró que si le hubieran pedido que le tomara declaración en su casa "lo habría hecho" pero que "nadie hizo el pedido".
Ayer Martínez de Giorgi ordenó el allanamiento de la sede de las Madres de Plaza de Mayo así como su detención y la declaró "en rebeldía" pero frente a la manifestación de organizaciones políticas, sindicales y sociales, no se pudieron cumplimentar las disposiciones.
El juez manifestó hoy que "ayer la prioridad fue evitar hechos de violencia sobre las personas. Se podría haber avanzado a sangre y fuego y esto para mí no correspondía".
También alegó que la orden de detención "fue hacia la Bonafini constructora de viviendas, no de la defensora de los derechos humanos" y aclaró que "no es esta una persecución" en contra de la dirigente que se enfrentó a la dictadura cívico militar en la década del '70.
Sobre la imposibilidad de realizar el allanamiento ayer en la sede de Hipólito Yrigoyen al 1500, Martínez de Giorgi dijo que decidió finalmente "que no se hiciera el allanamiento porque la situación era riesgosa".
Para el juez, "los mismos que acompañaron a Bonafini ayer en la Fundación son los que la pusieron a construir viviendas" y "se hace un hecho político de algo que debería ser un hecho policial".
Además se mostró asombrado respecto del hecho de que "no" recuerda "una situación similar donde se haya producido un hecho político de una captura. No hay antecedentes de una captura con semejante nivel de protección. Protección en el sentido de poner personas por delante para generar la posibilidad de que se dieran hechos de violencia. Eso torna más complejo el cuadro".
Por su parte, el primer fiscal de la causa, Jorge Di Lello afirmó que mientras tuvo a cargo la investigación "no" encontró "responsabilidad penal" en la titular de la asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, aunque no la desligó de su "responsabilidad civil", y abogó por "buscar caminos alternativos" que permitan "cruzar la obligación de comparecer, su edad y el derecho a no declarar" que tiene todo imputado.
"La personalidad de Hebe de Bonafini es muy especial, y tiene 87 años, no creo que cambie, habría que tal vez buscar el cruce entre cumplir con la obligación de comparecer que es inexorable, su edad y el derecho a negarse a declarar", afirmó el fiscal, quien se definió como "amigo personal" del juez a cargo de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, de quien dijo "es un hombre de bien y una persona de carrera".
En diálogo con radio Vorterix, Di Lello recordó que durante la investigación pidió la indagatoria de Bonafini porque "surgía clara la responsabilidad civil por juicios laborales y pedidos de quiebra en contra de las Madres, pero hasta ese momento no aparecía de ninguna manera la voluntad de Hebe de Bonafini de cometer un delito. Se veía que Hebe no tenía la menor noción de lo que ocurría y además tenía una enorme empatía con Shocklender (Sergio)", explicó Di Lello al referirse a quien fuera apoderado de la fundación Madres de Plaza de Mayo.
El fiscal que logró el procesamiento de los hermanos Shocklender actuó mientras la causa estuvo en manos del juez Norberto Oyarbide, remarcó que la Fundación de Madres de Plaza de Mayo "era la estructura jurídica y Bonafini figuraba firmando con balances y convenios", pero aclaró que "el dominio doloso -en tanto y en cuanto se perseguía obtener ese hecho ilícito que era un macro fraude exteriorizado en la vida que llevaban los Schocklender-, se veía que lo que firmaba en el plano material, lo usufructuaba la estructura vinculada a ellos".
"Decir que era una persona ajena a lo que pasaba era una grosería, pero también era grosero el manejo que hacía Shocklender exteriormente de los bienes del dinero que surgían y la ignorancia de Hebe en ese manejo. Esa negligencia puede tener relevancia penal ahora, pero en ese momento no la tenía", aclaró.
Agregó que en la causa iniciada en 2010 él investigó a las Madres de Plaza de Mayo como personas jurídicas, a los hermanos Sergio y Pablo Shocklender y a otros como principales autores de la maniobra y que, por otro lado, se inició en paralelo una denuncia que apuntaba a los funcionarios del Estado que podían haber participado del sistema de créditos que llegaba al programa Sueños Compartidos.
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