26 de mayo 2003 - 00:00

Historia secreta de las dos crisis

En un pasaje del reportaje, el ex presidente Ramón Puerta relató más detalles de la transición en la última semana de 2001 cuando renunció Adolfo Rodríguez Saá.

Periodista:
¿Por qué al renunciar Rodríguez Saá no asumió usted la presidencia?

Ramón Puerta: Hubiera sido un error porque quedó claro en este año y medio que pasó que no hubiera podido construir el poder desde un espacio tan pequeño que eran 5 o 6 provincias. El Frente Federal de trece provincias más la alianza de las tres grandes se había quebrado con la renuncia de Rodríguez Saá. Yo no estaba en condición de formar gobierno y eso me costó la presidencia del Senado porque interpreté que era una deslealtad hacia mis compañeros de ruta. Además hubiera entorpecido la Asamblea Legislativa.


P.:
¿Por qué?

R.P.: Cuando sale elegido Rodríguez Saá sobraron apenas cuatro votos de los necesarios para hacerlo. Después de la crisis de Chapadmalal estábamos imposibilitados de conseguir otra vez ese número, teníamos por lo menos 50 votos menos.


P.:
¿Cómo superaron eso?

R.P.: Con Duhalde, porque sumamos los votos radicales, que no había apoyado a Rodríguez Saá y tampoco el día cuando fui electo presidente del Senado, más aún los radicales se retiraron del recinto para no votarme. Eso había ocurrido hacía apenas un mes, el 29 de noviembre. En media hora tuve que resolver qué mecanismo usar para armar gobierno porque lo único que no se podía aceptar en la Argentina era más vacío de poder. Por eso yo renuncio para que la Asamblea Legislativa quede en manos de Eduardo Camaño, que era del mismo distrito que Duhalde.


P.:
¿En qué minuto se decide que sea Duhalde, que sean dos años, etc.?

R.P.: Ocurre en mis charlas con Duhalde en no más de 30 minutos previos a que se conociera el mensaje de renuncia de Rodríguez Saá, porque ese discurso se grabó, no salió en directo al país. Rodríguez Saá me había comunicado su decisión de renunciar, que en media hora salía al aire el discurso. «No estoy en condiciones -le digode hacerme cargo en estas condiciones, esperá un día, busco armar un gobierno parlamentario pero en este momento no lo puedo hacer». Igual cortó el teléfono diciendo que se iba. «Chau, hasta luego». Nunca más volví a hablar con él, hasta el día de hoy, que tampoco he hablado... Ha ido a Misiones, no me llamó, hizo comentarios elogiosos de mi persona, no he ido a San Luis pero si voy lo voy a llamar.


•Ayuda radical

P.: ¿Qué hizo entonces?

R.P.: Lo busco a Duhalde, y lo encuentro en una quinta de San Vicente con unos amigos, le cuento mi charla con Rodríguez Saá, que no estaba en condiciones de formar gobierno, que creía que el único argentino que lo podía hacer era él. «Eh, no me podés decir esto así», me responde. Le explico y me pide media hora. Volvemos a hablar y me dice: «Ya está, voy a aceptar, ya he hablado con los radicales, van a ayudar». Y le dije el segundo elemento, que debía renunciar para que Camaño manejase la asamblea.


P.:
¿Lo aceptó?

R.P.: No quería pero le dije que si yo presidía la Asamblea iba a quedar empantanada, muchos iban a insistir en Puerta, yo no iba a tener número, pero tampoco él. Lo entendió pero dijo «Te vamos a rechazar la renuncia como presidente del Senado». Y cumplió.


P.:
¿Cuándo?

R.P.: El día 4 de enero, lástima que no se trasmitió por TV, se hizo una sesión especial para tratar mi renuncia donde los compañeros, encabezados por la senadora de la provincia de Buenos Aires, rechazaban mi renuncia. Insistí y fue aceptada.

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