La Policía busca sigilosamente desde el fin de semana a tres presos que se escaparon misteriosamente de la comisaría de Las Heras, donde estaban en espera de juicio cuando se produjo la muerte del oficial Jorge Sayago. Fue en medio del asalto de activistas ligados al gremio de petroleros que conmocionó al país y abrió una herida en esa comunidad, pero también en el nivel más alto del gobierno, ya que se trata del distrito del Presidente. Esos tres prófugos podrían tener testimonios valiosos para esclarecer la muerte de ese servidor policial, cuya viuda marchó ayer para pedir justicia. Insólito porque ocurrió en una comunidad pequeña donde todos se conocen, mientras que un delito presumiblemente más complejo como al asalto al banco de Acassuso parece resolverse.
Ceramistas de la provincia de Jorge Sobisch se suman esta semana al reclamo petrolero que se inició en la cuna de Néstor Kirchner y que terminó con la muerte del policía Jorge Sayago, el 7 de este mes. Lo anunció el activista Mario Navarro ayer en conferencia de prensa desde Neuquén.
Las Heras, Santa Cruz - Tres presos «peligrosos» se fugaron el viernes. El hecho fue detectado a las 8 de esa jornada de la alcaidía de esta localidad, ubicada al norte de la provincia.
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Los prófugos podrían haber sido testigos de la refriega frente a esa dependencia policial que se desató en la madrugada del martes 7, cuando petroleros y pobladores exigían la liberación de Mario Navarro, un reclamo que terminó con la muerte del policía Jorge Alfredo Sayago. El hecho ocurrió el mismo día en que Néstor Kirchner visitaba por primera vez su provincia luego del enfrentamiento entre petroleros y pobladores con efectivos de la Policía.
Los fugitivos habrían limado los barrotes de la reja de una ventana lateral y saltado un paredón para ganar la calle del pueblo que en la actualidad custodian unos 250 efectivos de la Gendarmería Nacional (ahora bajo el mando del subsecretario de Seguridad Interior, Ricardo Colombo); además de miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía de la provincia; la SIDE y la Brigada de Investigaciones Especiales-Zona Norte de la misma fuerza, que actúa bajo las órdenes de la jueza civil Graciela Ruata de Leone.
Cerrojo
A poco de conocerse la fuga, el jefe de la Policía, el comisario (r) Wilfredo Roque (había viajado el viernes a Río Gallegos para ocuparse de la seguridad con que se recibió al presidente Kirchner y su comitiva ese día), montó un operativo cerrojo que trascendió los límites de la provincia, con el objetivo de dar con los delincuentes. Dos de ellos se escondían en el pueblo; del tercero, todavía se desconoce el paradero. La alcaidía se encuentra a la entrada del pueblo y alberga a unos 20 presos, entre quienes se encontraban los delincuentes fugados: José Humberto Pozas (acusado de robo calificado, oriundo de la localidad de Ingeniero Jacobacci, Río Negro) y Damián Sebastián Carrizo (robo calificado), quienes fueron recapturados entre el sábado y el domingo en Las Heras; además de Sebastián Emanuel Herrera (acusado de homicidio simple, oriundo de Comodoro Rivadavia, Chubut), que todavía permanece prófugo.
Pozas fue encontrado el domingo, pasadas las 15, en una zona de chacras de Las Heras, a pocas cuadras de la alcaidía, donde el reo se hallaba oculto en una finca abandonada. El hallazgo fue el resultado de un operativo de rastrillaje y la captura involucró un duro enfrentamiento con el delincuente, que dejó un saldo de dos policías (el inspector Valenzuela y el subinspector Cáceres) heridos, que debieron ser asistidos en el hospital de Las Heras. En ese nosocomio, que se levanta a una cuadra en diagonal a la alcaidía, permanecieron hospitalizados los policías compañeros de Sayago: los oficiales Héctor Rubén Leal y Raúl Arturo Varela, heridos con balas de plomo en el hombro y el antebrazo, respectivamente, como resultado de la refriega del 7 de este mes.
Carrizo, en tanto, fue recapturado el sábado a unos 10 kilómetros de Las Heras cuando intentaba fugarse, a campo traviesa, desde esa localidad hacia Pico Truncado, sede del Juzgado de Instrucción N° 1, a cargo de la jueza Ruata de Leone. La denuncia por la fuga de los reos fue radicada precisamente ante esa magistrada, que entiende además en la causa abierta por la refriega frente a la alcaidía y la muerte de Sayago. La magistrada solicitó públicamente «la colaboración por parte de la comunidad que pudiera aportar datos sobre los individuos fugados». El pedido de Ruata de Leone es porque todavía permanece prófugo Herrera, de 23 años de edad.
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