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"Yo lo digo como aliado político, no de oposición o de oportunismo para intentar socavar la gestión de gobierno; lo digo desde un lugar absolutamente constructivo donde hago un reconocimiento a la decisión y al compromiso del gobierno nacional de evitar caer en provocaciones", aseveró Ibarra.
A pesar de marcar su coincidencia con la postura de eludir "provocaciones que generen hechos como el del 20 de diciembre (en alusión a los episodios ocurridos en el 2001) o como los del puente Avellaneda (en referencia a los asesinatos de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en junio del 2002)", Ibarra llamó a "entender cuando hay una posición que puede tener algún matiz diferente en un contexto que era difícil".
Además, el jefe de Gobierno porteño insistió con que la situación generada el viernes en la Legislatura -donde manifestantes opositores a la reforma al Código de Convivencia protagonizaron graves incidentes y destrozos en el histórico edificio estimados en al menos 100 mil pesos- "se podría haber resuelto rápidamente y no se hizo".
En este punto, Ibarra reiteró que, de cara al debate que se dará en la Legislatura del Código, cuya fecha será definida este mediodía en una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, le plantearon al gobierno nacional la posición de "hacer prevención con vallado de la zona y presencia policial para defender las vallas de cualquier situación de presión o de agresión".
También, el jefe de Gobierno porteño puso el acento en la necesidad de que haya "una presencia del Estado, una presencia racional de la policía incluso con saturación de policías", aunque con "la prohibición absoluta de uso de armas de fuego para evitar cualquier situación de riesgo mayor que genere un daño más grande que el que se quiere evitar".
Justamente, al hacer referencia a lo que, a su criterio, debería realizarse a futuro de cara a otras manifestaciones, y puntualmente, a la ya prevista para este jueves, Ibarra aseguró que "el conflicto que se armó el viernes no era mayor en su dimensión que el que puede haber en una cancha de fútbol".
En este marco, volvió a subrayar la importancia de trabajar en la "prevención" y planteó a necesidad de "mejorar la coordinación entre la Legislatura y el gobierno nacional", aunque indicó que "a veces uno puede prever las cosas y otras veces no" y, en ese caso, "la respuesta tiene que ser inmediata".
"Es ahí donde la gente tenía la sensación de que no había respuesta; miraba y decía cuándo llega la policía", sostuvo Ibarra respecto de lo ocurrido el viernes, sobre lo que agregó que "se trataba de una agresión al Palacio Legislativo de la ciudad, a 200 metros de la Casa Rosada, y a 150 metros de la Jefatura de Gobierno" porteña.
"Allí durante horas hubo 30 ó 40 personas que se adueñaron de la calle y lo único que se dedicaron fue a romperla e intentar incendiarla e ingresar", aseveró el titular del Ejecutivo porteño y reafirmó que el pedido de intervención de la policía ante los incidentes él lo había realizado "por escrito" y que esa solicitud había sido cursada al ministro de Justicia, Gustavo Beliz.
Además, Ibarra insistió con que debe haber sido "una confusión" producto de "la tensión del momento" el hecho de que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, haya dicho que cuando habló con el jefe de Gobierno porteño el viernes éste no estaba enterado de los incidentes que se producían en la Legislatura.
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