Iglesias: "Kirchner no tiene chispa de actor"
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Fernando de la Rúa (izquierda) y Roberto Iglesias (derecha)
«Lo importante es hacer de la Argentina un país como el que no construyó De la Rúa. Lo verdaderamente importante es trabajar en la Argentina como no trabajó De la Rúa», dijo Fernández: «Más que calificar el presente, hay que revisar el pasado, y eso le vendría bien a De la Rúa. Más que calificar un presente fascista, debería revisar su pasado vergonzoso y su gestión decadente que terminó con un presidente escapándose en helicóptero».
Esa mención del jefe de Gabinete respondió al comunicado sobre el hecho que, también el fin de semana, dio a conocer el propio De la Rúa.
«Leo hoy que el Presidente hizo de comediante en la Casa de Gobierno, queriendo propasarse conmigo. Al fin, sólo soy un ex presidente constitucional, algo que, por su actitud, parece bastante devaluado en esta devaluada República», arrancó De la Rúa.
«Quien se burla de la institución presidencial, mofándose en el despacho del presidente, desmerece su cargo. No corresponde al lugar ni a la función. La parodia, con dos ministros como actores cómicos de reparto, es lamentable. Debemos sentir pena por él», dijo.
De la Rúa había llevado en su momento esa imitación de su persona al nivel de ser parte de un complot contra su gobierno. Llegó a alegar el ex presidente que su visita al programa de Marcelo Tinelli -donde cometió los ya archiconocidos errores al equivocarse en los nombres del programa, de la esposa de Tinelli y hasta en el camino de salida de la escenografía, todo cruzado ese día con el mismo imitador que ahora visitó a Kirchner- había sido el inicio de una campaña contra su imagen y el principio del final de su gobierno.
Por eso, en la declaración recalcó: «Más ofende a los millones de ciudadanos que representé por el voto popular que a mí mismo, ya curtido en estas persecuciones. Lo peligroso es que crea que puede hacer cualquier cosa, como viene mostrando en situaciones más graves que esta anécdota. Eso nos pone en el peligroso umbral del fascismo donde sucumbe no sólo el respeto, sino también la libertad», y terminó: «Y desde luego que llevaré esto a la Justicia para que algún juez independiente lo examine».




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