20 de agosto 2008 - 00:00

Insisten en feria del libro sin escritores

La coordinadora para temas de la mujer de la Cancillería, Magdalena Faillace, entró en pánico cuando se hizo pública la intención del gobierno de dedicar la presencia argentina en la Feria del Libro de Francfort del año 2010 a "cuatro ejes", como los ha llamado la inspiradora de la idea, Cristina de Kirchner. Esos ejes son las figuras del Che Guevara, Diego Maradona, Carlos Gardel y Eva Perón, que según la Presidente son los íconos o emblemas de la argentinidad. Faillace, luego de conocerse las críticas de los empresarios del libro por dedicar la presencia excepcional del país en la feria del sector más importante del mundo, que en 2010 estará dedicada al país, a cuatro personajes que nunca escribieron un libro, tampoco tiene, por esa razón, editor que difunda una obra inexistente ni tampoco libros propios en el mercado. Esa feria, como se sabe salvo Faillace, que nunca la visitó-, tampoco está dedicada al público, ya que se limita a libreros, editores y agentes literarios para que hagan sus negocios de derechos de autor. Agravia más el criterio de llevar esos "emblemas de lo argentino" a una feria del libro porque asume la mirada del extranjero; Cristina de Kirchner quiere mostrar en esa feria lo que ella imagina que los extranjeros quieren ver. Si hubiera leído bien a Arturo Jauretche, publicista a quien reconoce como su maestro intelectual, la Presidente entendería que su gesto es propio de lo que el autor de las "zonceras" llamó "el medio pelo argentino". El definió así a sectores de la Argentina que esperan que, desde afuera, les configuren la identidad. Llevarles a los extranjeros lo que éstos quieren ver es lo menos indicado en una oportunidad que debería aprovechar el país para mostrar lo que sus escritores, editores y productores de cultura quieren mostrar por su propio interés y no porque lo demanden los estereotipos acuñados desde afuera como constitutivos de la identidad argentina. Faillace -que ya fracasó junto a Cristina de Kirchner cuando fueron responsables del olvidable Congreso de la Lengua de Rosarioreunió a los empresarios del libro interesados en esa presencia oficial en la Feria de Francfort de 2010 y los retó por filtrar a la prensa la idea de los "cuatro ejes", como si esa publicidad fuera un motivo de vergüenza para el gobierno. Los empresarios siguen, sin embargo, creyendo que es un disparate dedicar una presencia tan importante en una feria adonde no va el público, ya que está reservada a los editores para que hagan sus negocios, a gente que nunca escribió nada. Ese enojo quedó reflejado en la carta que le mandó a Faillace uno de los patriarcas del negocio de la edición, Isay Klasse, que dice, entre otros conceptos, lo siguiente.

Diego Maradona
Diego Maradona
Estimada amiga Magdalena Faillace: Me permito escribir estas líneas para comunicarte una seria preocupación que no es sólo mía, sino que me ha sido transmitida por amigos del campo de la edición, de la cultura, de las ciencias y de la educación. Tengo entendido que en la comisión que presides por expresa disposición de la Presidencia de la República, para organizar el Pabellón Argentino en la Feria Internacional del Libro de Francfort 2010, coincidiendo con la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, se han propuesto como nombres emblemáticos a Eva Perón, Diego Maradona, Carlos Gardel y el Che Guevara. Ninguno de los cuatro mencionados ha sido escritor: Evita fue política; el Che Guevara, guerrillero; Carlos Gardel, cantor, y Maradona es futbolista. Me ha extrañado sobremanera que no se hayan tenido en cuenta autores y escritores vinculados al propósito básico que ha dado proyección mundial a dicha exposición, que consiste en la compra y venta de derechos de autor, sustento del comercio y la industria editorial. No puedo concebir una conexión entre esos objetivos de la Feria de Francfort organizada por la Asociación de Libreros y Editores Alemanes con las cuatro figuras antes citadas.

Afortunadamente nuestro país posee y disfruta el privilegio histórico de haber tenido a un genio como Domingo Faustino Sarmiento, «el escritor más importante en lengua española en el siglo XIX», como señalaron acertadamente D. Miguel de Unamuno y otros brillantes intelectuales, y el orgullo de haber sido la cuna del desarrollo literario de Jorge Luis Borges, cuya exquisita y admirable creatividad lo ha convertido en «el más trascendente de los escritores del idioma castellano en el siglo XX». A ninguno de los dos los veo mencionados. También presumo que se ha incurrido en un olvido al omitir autores científicos de la talla universal de Bernardo Houssay, Federico Leloir y César Milstein, galardonados con el Premio Nobel, o al eminente cardiólogo René
Favaloro, y a maestros de derecho cuyas obras tienen sobresaliente significado en el continente americano y España, como el administrativista Rafael Bielsa, el penalista Sebastián Soler, el civilista Raimundo Salvat, el internacionalista Luis María Drago, el constitucionalista Juan Bautista Alberdi o el jurista y diplomático Premio Nobel Carlos Saavedra Lamas.

Según mi punto de vista profesional, en el stand argentino Francfort 2010 debería mostrarse una lista de los escritores más prestigiosos considerados con un amplio espíritu plural. Así lo hacen las cámaras y editores de los demás países cuando asumen la función de país invitado. Complementando los esfuerzos de nuestros editores, entiendo que es justo que la Secretaría de Estado correspondiente nos ayude como lo hacen sus equivalentes de todos los países cuando concurren a estas exhibiciones globales. Sugiero, por indicación de un editor amigo, que se estudien las inversiones realizadas por países modestos, como Portugal, que han tenido pleno éxito.

Te envío como colaboración una lista de nombres importantes, que de ninguna manera es completa, sino un mero ayudamemoria para la tarea que están desarrollando. El orden del mismo no significa prioridad en la calificación de sus integrantes: Manuel Mujica Láinez, Roberto Arlt, Victoria Ocampo, Ricardo Rojas, Leopoldo Lugones, Ezequiel Martínez Estrada, Ernesto Sabato, José Hernández, Lucio

V. Mansilla, Bartolomé Mitre, Leopoldo Marechal, Carlos Mastronardi, Eduardo Mallea, Adolfo Bioy Casares, Tulio Halperín Donghi, Mario Bunge, José Luis Romero, Félix Luna, María Elena Walsh, Quino, Alberto Gerchunoff, Manuel Puig, Juan L. Ortiz, Enrique Molina, Conrado Nalé Roxlo, Julio Cortázar (menciona a varios escritores más, N. del E.). (...)

La Feria de Francfort, a la que concurrí 12 veces como editor, distribuidor, presidente del Grupo Interamericano de Editores y vicepresidente de la Unión Internacional de Editores, se ha convertido en un foro de la democracia global donde los libros, «morada de las ideas», dialogan entre sí, y es por tal motivo un espacioadelantado al ansiado parlamento mundial, abierto al más amplio y libre debate de teorías y concepciones que el pensamiento pueda considerar. Estas ferias de libros, como la de Francfort, están embanderadas en la defensa de la libertad de expresión, sustento de la edición, difusión y libre circulación de los libros. Desarrollan planes y programas de intercambio de negocios, de capacitación empresarial y de ideas innovadoras.

Son también herramientas de la democracia y de la nueva sociedad del conocimiento, la comunicación y la educación permanente y universal. Han debido enfrentarse a las diversas formas reaccionarias y abominables del fanatismo y el fundamentalismo totalitario. Se nos presenta hoy la oportunidad excepcional de afirmar la libertad de expresión, proclamada en 1810, acompañando nuestro Bicentenario de la Revolución de Mayo, cuyos principios de justicia y libertad deberíamos comprometernos a que continúen iluminándonos. Con las sugerencias que aquí señalo ruego tomar en cuenta que mis reflexiones son profundamente respetuosas del sentir y pensar de amigos y ajenos, y sin duda las tuyas, mi amiga Magdalena Faillace, quien hoy asume la responsabilidad de presidirla ante la comunidad del libro.

Muy cordialmente, Isay Klasse

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