«El plazo que la Corte puso para elegir jueces titulares en todos los juzgados vacantes de los fueros federales y nacionales cuando declaró inconstitucional el mecanismo por el cual el Consejo de la Magistratura elegía jueces subrogantes a dedo deberá ser prorrogado», fue la afirmación a este diario de la diputada kirchnerista y vicepresidenta del Consejo, Diana Conti.
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La legisladora hizo así referencia al fallo de la Corte Suprema de mayo de 2007, que declaraba inconstitucional ese mecanismo y ponía como plazo para solucionar ese dilema el 23 de mayo de 2008.
Con aproximadamente 170 juzgados subrogados en la actualidad, la meta que había sido planteada por la Corte aparece ahora como imposible de cumplir.
Esperable teniendo en cuenta la lentitud con que el proceso de selección de magistrados se desarrolla en el organismo reformado a fines de 2006 por Cristina de Kirchner.
Según el reglamento de concursos de selección, el período en que un juez debe ser evaluado y eventualmente elegidopara cubrir una vacante es de 90 a 120 días, incluida la decisión final por parte del Ejecutivo y del Senado. Es decir, su elección no puede tardar más que 120 días.
Actualmente, hay demoras en esa comisión para seleccionar jueces de más de dos años.
Prorrogar el plazo que puso la Corte no es la única alternativa que la legisladora oficialista planteó.
Perfiles
«La otra posibilidad es que el gobierno se decida a nombrar en esos juzgados subrogados a jueces constitucionales y que se les aumente un 33% su sueldo, si es que eventualmente tienen que duplicar su trabajo», subrayó la titular de la Comisión de Selección.
Los perfiles de los jueces constitucionales son los que previamente fueron en algún momento aprobados por el Senado, por lo cual estarían legalmente aptos para cubrir el puesto que queda vacante.
Esa aprobación por parte de la Cámara alta es la que diferencia a esos jueces de aquellos que fueron puestos a dedo por la Magistratura para hacerse cargo de urgenciade los cargos huérfanos. Según Conti, de los casi 170 juzgados que tienen estos problemas, la mayoría está siendo subrogado por un juez constitucional, «por lo que el dilema no es tan grande como lo quieren hacer ver».
Los restantes juzgados fueron ocupados por secretarios y funcionarios judiciales nombrados en su momento por el Consejo, que hasta el fallo del máximo Tribunal, hacía y deshacía a su antojo en ese sentido.
El principal obstáculo que la vieja metodología tenía era que a la hora de eventualmente juzgar a un magistrado subrogante que hubiera tenido alguna mancha en sus funciones, no podía ser juzgado por el Consejo de la Magistratura, porque no tenía en sí estatus de juez.
Justificación
«Ese modo genera un menor compromiso del juez subrogante a cargo de tal o cual causa, y encima si llega a cometer alguna ilegalidad, no puede ser juzgado, porque no es juez propiamente dicho», justificó razonablemente Conti.
En tanto, luego del polémico boceto presentado por la kirchnerista en el organismo para reformular el reglamento de concursos para la selección de jueces, en donde se apela a darles una mayor importancia a las audiencias personales que los postulantes a jueces tienen con los consejeros, que a sus antecedentes académicos, el plazo de la Corte para resolver el dilema de los juzgados vacantes parece destinado a ser cambiado. Será cuestión de esperar un mes más.
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