Iribarne se "bajó" para recomponer con Vaticano
-
Amplían denuncia contra Adorni y apuntan a gastos millonarios en Bariloche
-
Adorni, sobre los viajes: "Si tengo que dar más explicaciones en la Justicia, lo haré"
El caso Iribarne es uno de los asuntos pendientes entre el Vaticano y la Casa Rosada, en el marco del conflicto que mantiene hace tiempo el gobierno de los Kirchner con la Iglesia local, comandada por Jorge Bergoglio.
El otro asunto refiere a la designación,todavía pendiente, del obispado castrense que debería ocupar el lugar que dejó libre Antonio Baseotto. Hay una terna en análisis, pero, en paralelo, ronda por el Senado un proyecto del oficialismo para suprimir el cargo.
La reacción de Iribarne, que se entrevió a principios de año cuando el Vaticano dejó trascender extraoficialmente que no aceptaría su designación, coincide con un hecho puntual: la cita de obispos.
Desde el martes sesionan los obispos y, más allá de matices y críticas, existiría voluntad de la Casa Rosada de recomponer la relación con la Santa Sede. El paso al costado de Iribarne facilita, en principio, los movimientos que pueda hacer la Presidente.
Casualidad o no, se presume que sin pretensiones ni búsqueda de protagonismo, la dimisión del dirigente porteño -hoy está a cargo del Instituto de Formación del PJ de la Capital, que preside Alberto Fernández-se produjo a pocos días del 22 de agosto, día del renunciamiento de Evita.
Ayer, en Casa Rosada, elogiaban el gesto de Iribarne. Trataban, además, de despegar ese hecho de la cercanía política que el ex ministro mantiene con Alberto Fernández, quien recién hace unos días volvió, escuetamente, a retomar el diálogo con Néstor Kirchner.




Dejá tu comentario