El senador formoseño de Unión por la Patria (UP), José Mayans, consideró que la reforma laboral es "inconstitucional" y advirtió que su aprobación causará un alto nivel de conflictividad social. “El proyecto vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y tratados internacionales”, afirmó el legislador, y anticipó que diversos sectores recurrirán a la Justicia para frenar su avance.
José Mayans advirtió por riesgo de violencia social si se aprueba la reforma laboral: "El conflicto es inevitable
El jefe del bloque de Unión por la Patria en el Senado criticó la celeridad del tratamiento del proyecto oficialista, advirtió que limita derechos laborales y alertó que su aprobación podría potenciar tensiones sociales en todo el país.
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En declaraciones a radio Splendid este domingo, Mayans aseguró que la iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei es “absolutamente regresiva” y “inconstitucional”, y cuestionó tanto el contenido de la norma como el procedimiento parlamentario que permitió su aprobación en el Senado.
La reforma, señaló, no solo afecta derechos laborales históricos sino que también implica un desfinanciamiento del sistema previsional por la creación del nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL): “Le sacan recursos a los jubilados para cubrir despidos”, sostuvo.
José Mayans adelantó posible escenario de conflictividad social si se aprueba la reforma laboral
Mayans no ocultó su preocupación por las posibles consecuencias sociales de la iniciativa: “Cuando el salario no alcanza para vivir, el conflicto es inevitable”, advirtió, vinculando la reforma con tensiones crecientes en distintas provincias y un clima de movilización en las calles.
El legislador calificó además al proyecto como “una ley de patrones para patrones” y describió el tratamiento legislativo como “improvisado”, con modificaciones de último momento para conseguir quórum, incluso antes de contar con el texto definitivo.
Sus palabras se suman a un contexto de protestas y enfrentamientos que han marcado el debate. En jornadas recientes, miles de manifestantes, sindicatos y organizaciones sociales se congregaron frente al Congreso para rechazar la reforma laboral, algunos de los cuales derivaron en choques con las fuerzas de seguridad.
Además, la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central obrera del país, ya anunció movilizaciones y acciones en rechazo al proyecto, incluso con la posibilidad de un paro general si el tratamiento continúa sin consenso amplio.
Los opositores sostienen que algunos de los cambios previstos —como la flexibilización de derechos, la ampliación de jornadas laborales o la limitación del derecho de huelga— pueden degradar las condiciones de trabajo y erosionar conquistas históricas del movimiento obrero.
Por su parte, el oficialismo defiende la reforma como un paso necesario para modernizar el mercado laboral argentino, reducir la informalidad y dinamizar el empleo, aunque aún enfrenta resistencias tanto en el Congreso como fuera de él, en una sociedad cada vez más polarizada por este proyecto.





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