Intervención a Justicia jujeña: furia UCR y tibia defensa ultra K

Política

El Frente de Todos se limitó a no rechazar "in límine" el proyecto, aunque evitó blindar la iniciativa de manera férrea. Detrás aparece la puja a favor de la detenida -en su domicilio- piquetera Milagro Sala. Alberto Fernández pidió intervención de la Corte Suprema en la causa por desvío de fondos. Coincidió el macrismo.

El kirchnerismo activó ayer, en la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, la discusión para avanzar con la intervención federal de la Justicia en Jujuy, distrito gobernado por el mandatario más peronista de los radicales, Gerardo Morales. Durante el convite no hubo dictamen: el oficialismo se limitó a no rechazar “in límine” la iniciativa tras un frustrado pedido de Juntos por el Cambio, evitó blindar el texto de Guillermo Snopek y armó una agenda de testimonios que comenzará el 31 de marzo.

Detrás del show armado por la comisión que comanda la ultracristinista María de los Ángeles Sacnun y del proyecto de Snopek, rival político y personal de Morales -es su cuñado-, subyace la liberación de la piquetera detenida -con domiciliaria- Milagro Sala. Sobre este punto coincidieron ayer los furiosos radicales y Alberto Fernández, ya que ambos avalaron la intervención de la Corte Suprema de Justicia, al menos, en la causa -tiene varias, y con condenas- por desvío de fondos. Es decir, alejar el tema del Congreso, aunque el kirchnerismo siempre tendrá la última palabra ya que cuenta con mayoría cómoda en el Senado. En caso de avanzar, Diputados aparece como la última barrera, con números más que ajustados para el oficialismo.

Snopek se limitó a leer una breve argumentación del delicado proyecto. Habló de la “gravedad” de los problemas en la Justicia de Jujuy y de la “suma del poder público” a favor de Morales. A partir de allí es que justifica una “intervención quirúrgica y limitada” para encontrar el equilibrio de poderes. Pero la iniciativa es más ambiciosa y pone “en comisión a los miembros del Superior Tribunal de Justicia, del Ministerio Público y a los Magistrados de los Tribunales Inferiores, de la provincia de Jujuy”.

Por un lado, deja claro que el interventor federal no podrá “ejercer por sí la función judicial”, pero tendrá “la facultad de suspender en sus funciones o de remover a los magistrados, funcionarios y empleados que integran el Poder Judicial y el Ministerio Público de Jujuy, y la de designar a sus nuevos reemplazantes en comisión hasta la normalización institucional del Poder Judicial”. Estas acciones serían por 365 días, prorrogables por mismo plazo a través de una resolución del Poder Ejecutivo, quien tendrá la facultad de designar al eventual interventor.

Tras relatar el proceso de ampliación del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy con legisladores que votaron y luego integraron la Corte provincial, Snopek dijo que hubo un “direccionamiento de la Justicia con fines políticos” que se utilizó para “armar causas penales al que piense distinto, para infundir miedo”, y para “violar el principio de juez natural mediante arbitrariedades”.

Minutos después, Sacnun sugirió la votación de una agenda para recibir pruebas y testimonios y evitó, a toda costa y en un penoso momento, la exposición con un PowerPoint de la senadora radical por Jujuy Silvia Giacoppo. Las filminas no aparecieron, pero la legisladora destiló toda su bronca al hacer uso de la palabra y destrozó a Snopek. “La intervención es un remedio drástico y excepcional, pero acá es para socavar la autonomía de nuestra provincia y no para sostener a las autoridades, ya que no hay falta de garantías”, manifestó, y agregó: “El Congreso no tiene facultades para revisar leyes provinciales”. También recordó los cambios realizados para que concursen los magistrados, que fueron implementados entre 2015-2019, y remató: “Me costó tomar con seriedad todo esto, si es que es su pluma”.

Como si fuera poco, y en medio de tibias defensas del camporismo -a través de Anabel Fernández Sagasti-, el jefe de Cambiemos en la Cámara alta, el radical Luis Naidenoff, señaló que el proyecto presenta “consideraciones vagas e imprecisas”, y que la ampliación de la Corte local como uno de los motivos de la intervención federal “es una cuestión no de torpeza ni inocencia, sino de escasez argumental”. También deslizó las anécdotas de intervenciones en distritos que comenzaron en un sector y terminaron siendo absolutas.

Naidenoff luego disparó: “Las cosas como son. Van por el poder político. El debate central es el sello de la libertad a cualquier precio de Milagro Sala. Se hubiera ahorrado los argumentos”. El legislador además se acopló al Presidente con respecto a que “es la Corte Suprema la que tiene que resolver” sobre la pena y prisión de Sala.

En la calle, manifestaciones a favor y en contra del proyecto -Tupac Amaru, presente- se hicieron presentes en las inmediaciones del Congreso. Horas antes, Morales fue recibido por el interbloque de Cambiemos en el Senado, cónclave del que también participaron el jefe en Diputados, el radical Mario Negri; y el titular de la UCR, Alfredo Cornejo; y la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. En las próximas semanas no sólo continuará este tema, sino que la Cámara alta deberá inmiscuirse en la discusión sobre el pliego que propone al juez Daniel Rafecas como procurador general, es decir, jefe de los fiscales. El macrismo puede bloquearlo y el Ejecutivo ya opera para conseguir ese trofeo.

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