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6 de mayo 2010 - 00:00

Kirchner-Alberto F., claves para aprobar las bodas gay

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Debut. A las 2.40 de la mañana de ayer, Néstor Kirchner vota por primera vez como diputado. Elisa Carrió se abstuvo y reveló la identidad sexual de una de sus legisladoras.
Noctámbulo y solo en la madrugada, Néstor Kirchner se recluyó en su despacho del Palacio Legislativo para traccionar a la hora señalada votos a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. El ex presidente abandonó su búnker a la 1.30 para bajar al recinto y votar a favor del proyecto que se aprobó con 126 adhesiones, 110 rechazos y cuatro abstenciones.

El escaso margen de votos a favor del proyecto terminó justificando la trasnochada de Kirchner, quien estrenó en el Congreso su cargo de secretario general de la UNASUR. El ex presidente traccionó votos clave de su propio bloque a las 2.40 de ayer y se encargó de espantar a una decena de legisladores oficialistas que iban a votar en contra, entre ellos el riojano Jorge Yoma, el bonaerense Ramón Ruiz y el formoseño Juan Carlos Días Roig. Pero más allá de los retos de Kirchner a la mendocina Patricia Fadel, principal detractora de las bodas gay dentro del oficialismo, de diálogo frecuente con obispos del Episcopado, el titular del PJ también recibió la ayuda de un operador undercover, como Alberto Fernández. Su ex jefe de Gabinete hizo sonar los celulares de varios diputados peronistas en el recinto para convencerlos de votar a favor de la iniciativa de su legisladora íntima, Vilma Ibarra. El Gobierno festejó esta votación como si el proyecto fuera de su autoría. Lo presentó Vilma Ibarra y durmió un tiempo porque el kirchnerismo no quería que se votase por ahora.

Valió la espera de más de tres horas de Kirchner en su despacho, churrasco de por medio, junto al secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga; su jefe de oficina, Juan Manuel Abal Medina, y su asistente «Tatú». El diputado consagró su plan de seducción a un nicho del electorado progresista con la sanción del proyecto de bodas gay en la Cámara baja y, de paso, ocupó su banca por primera vez desde el inicio de las sesiones ordinarias. Fernández, promotor del kirchnerismo sin Kirchner y lobbysta del PJ Sub-40, colaboró desde las sombras y hasta se animó a confrontar con la Iglesia Católica para rescatar la ley de Ibarra, Vilma. Su hermano, Aníbal, sigue negando, después de todo, que quien lideró el operativo para su destitución fue el cardenal Jorge Bergoglio.

«Estamos igualando derechos. Siento que cualquier otro camino no iba a resolver el problema», aseguró el titular del bloque del FpV, Agustín Rossi, ya con Kirchner sentado a su lado, al cerrar el debate en la madrugada de ayer. Antes, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, había destacado que su bancada impulsó «la diversidad sexual e ideológica». «La miembro informante de mi bloque (Marcela Rodríguez) tiene una identidad diferente y la mayor parte de mi bloque va a votar a favor, pero yo voto como cristiana, no puedo separar, porque no puedo ir al Santísimo por la mañana y acá a la noche decir otra cosa», destacó Carrió, al anunciar su abstención.

El debate había comenzado a las 14.30, cuando, tras superar el número de 129 diputados para el quórum, inició la sesión, luego de varias idas y vueltas en las últimas semanas. «En un Estado constitucional de derecho no podemos reconocer derechos a unos y quitarles a otros sin un razonamiento plausible que permita explicar el por qué», enfatizó la diputada de Nuevo Encuentro Vilma Ibarra, al defender el proyecto.

Desde las bandejas laterales al recinto la escucharon agrupaciones católicas y políticas en contra de la iniciativa y referentes de organizaciones de gays, lesbianas y travestis, entre ellos, Alex Freyre y José María Di Bello, la pareja que se casó en Ushuaia.

Entre las expresiones en contra más duras, la diputada Cynthia Hotton, del monobloque Valores para mi País, denunció que recibió «amenazas de muerte» por su campaña en rechazo al proyecto. La Conferencia Episcopal Argentina consideró «muy grave» el avance parlamentario del proyecto de ley sobre matrimonio gay, que ayer obtuvo la sanción de la Cámara de Diputados.

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