13 de agosto 2008 - 00:00

Kirchner apura interna del PJ para "cercar" a Duhalde

Alberto Balestrini
Alberto Balestrini
Con tres llamados telefónicos, Néstor Kirchner despabiló al PJ bonaerense. El ex presidente se comunicó con Daniel Scioli, con Alberto Balestrini y con José María Díaz Bancalari para indicarles que apuren el paso para, antes de fin de año, elegir al nuevo jefe del peronismo de Buenos Aires.

Todo ocurrió, sorpresivamente, el lunes por la noche. Hasta entonces, la tropa bonaerense se movía con la presunción de que la interna partidaria se patearía para el segundo semestre de 2009. Pero todo cambió: en noviembre, volverán -otra vez- a las urnas.

Impulsivo, Kirchner tomó la decisión atacado por otro rapto de malestar. Las profusas versiones del armado que lleva adelante Eduardo Duhalde, y sus amagues de que retiene a una amplia porción del PJ bonaerense, empujaron al patagónico a apurar los tiempos.

En principio, la hipótesis más firme era que se postergue la interna partidaria para hacerla coincidir con la eventual interna de los cargos electivos que competirán en las legislativas de 2009. «Para qué hacer dos elecciones en cinco meses», se argüía.

Otras urgencias cambiaron los planes. Kirchner supone que con una interna será un golpe a Duhalde porque le permitirá mostrar buena parte del peronismo, sobre todo intendentes y legisladores, dentro del armado K y revelará -dicenque el ex presidente «no tiene nada en la provincia».

Duhalde forma con José Manuel de la Sota, Jorge Busti y los hermanos Rodríguez Saá, entre otros, un club de conjurados que planea enfrentar al kirchnerismo en 2009. Amaga, además, en un desafío abierto al santacruceño con ser candidato a senador si Kirchner aspira a esa banca.

Por eso, el patagónico decidió apostar a la consolidación de su «dominio» sobre el PJ bonaerense con lo que, en los hechos, demostraría que controla el aparato político en el -que fue- territorio duhaldista por excelencia.

Incómodos, cerca de Duhalde dudaban ayer de la convocatoria. Unas horas antes, Chiche Duhalde, le reprochó a Kirchner por TV que no se animaba a llamar a internas en el PJ bonaerense.

  • Puntero

    El lunes, de sobremesa trasnochada, en la residencia de Scioli se comenzó a evaluar la hoja de ruta hacia la primaria que debería convocarse, como tarde, el 18 de octubre. Los mandatos actuales, como Díaz Bancalari a la cabeza, caducan el 18 de diciembre y por ley, la convocatoria debe hacerse 60 días antes de que se agote la conducción vigente.

    En la cena, además de Scioli-, estaban Alberto Balestrini, Alberto Pérez, José «Pepe» Scioli; el presidente de la Cámara de Diputados, Horacio González; el vice del Senado, Federico Scarabino; y los jefes de los bloques oficiales de la Legislatura bonaerense, Osvaldo Goicochea y Raúl Pérez.

    Ahí, en esa mesa -reunida para que Scioli agradezca a las autoridades legislativas el respaldo a la gestión del Ejecutivoestaba quien ranquea primero como posible sucesor de Bancalari: el matancero Balestrini.

  • Comodín

    «Yo voy de vocal o de lo que ustedes quieran; voy para acompañar», dijo Scioli para alejar toda sospecha de que pretenda ponerse al frente del PJ bonaerense. Pero nunca se sabe: llegado el caso, el gobernador podría ser una comodín en la táctica de Kirchner.

    Los otros tres nombres que circulan entre los peronistas, que ayer festejaron eufóricos la indicación de que volverán a la trinchera -las internas son el combustible esencial del peronismoson Florencio Randazzo, Sergio Massa y el saliente Bancalari.

    Ese trío, además de Balestriniy Scioli, terminarán compartiendo boleta y butacas en una imaginaria mesa chica del PJ bonaerense. Pero aparece cada vez más lejana la alternativa de que Kirchner permita una interna rabiosa, como todas las internas del PJ.

    De hecho, Randazzo y Massa aparecen concentrados en la gestión junto a Cristina de Kirchner. Difícilmente, Kirchner y la Presidente les permitan meterse en el barrio de una primaria sanguinaria. Es más: ambos se muestran como concertadores por lo que « reducirse» al PJ podría resultarles perjudicial.

    Bancalari, en tanto, mantendrá una presencia concreta y efectiva en el partido pero dejará la jefatura que ocupa desde diciembre de 2004 cuando fue electo como vice de Duhalde, quien le transfirió, en la misma asunción, las llaves de la sede de Avenida de Mayo.

    En ese esquema, Balestrini asoma como el mejor posicionado para ser, desde el 19 de diciembre próximo, el nuevo jefe del peronismo. Si ocurre, Kirchner cumplirá una promesa: cuando aceptó ser vice de Scioli, el matancero pidió la bendición como futuro cacique partidario.

    Pablo Ibáñez
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