31 de agosto 2006 - 00:00

Kirchner camufla detrás de DD.HH. contramarcha oficial

Luis D’Elía ayer en la asamblea de piqueteros que encabezó en Isidro Casanova y dondedecidieron «sumarse» a la contramarcha a la que llamó Adolfo Pérez Esquivel para hoy apocos metros de la que convoca Juan Carlos Blumberg.
Luis D’Elía ayer en la asamblea de piqueteros que encabezó en Isidro Casanova y donde decidieron «sumarse» a la contramarcha a la que llamó Adolfo Pérez Esquivel para hoy a pocos metros de la que convoca Juan Carlos Blumberg.
Luego de ensayar con las bravuconadas de Luis D'Elía y Hebe de Bonafini, como escuderos contra Juan Carlos Blumberg y su movilización para reclamar más seguridad, el gobierno encontró en un aliado periférico el atajo perfecto para encauzar su contramarcha.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, que tuvo cortocircuitos con la Casa Rosada por los actos por los 30 años del golpe de 1976, saneó su vínculo con el gobierno y se convirtió en un camuflaje para tratar de disimular la intervención oficial.

Ayer, a pocas horas de la movilización, y usando el sello del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), Pérez Esquivel convocó a una concentración en el Obelisco, a las 18, con la consigna «Sí a la vida, no a la represión. Basta de violencia, no le regalemos la calle a la mano dura».

Todo un mensaje. Pérez Esquivel que había acusado de sectario al gobierno por pretender convertir el acto por los 30 años del golpe en un festival ultrakirchnerista, termina convirtiéndose en el actor central de la estrategia oficial contra Blumberg.

En rigor, el SERPAJ y los organismos de DD.HH. que orbitan en torno al Premio Nobel, como Madres de Plaza de Mayo -Hebe de Bonafini participará de la concentración- y Abuelas -está en duda pero había gestiones para que Estela de Carlotto también concurra- sólo serán una fachada.

Detrás de esos grupos aparecerán los verdaderos promotores y los que « movilizarán» la antimarcha: los piqueteros K y los intendentes del peronismo del conurbano que en los últimos días pusieron en movimiento el aceitado aparato para garantizar la concurrencia.

  • Aplaudidores

    Ayer, los organizadores hablaban de más de 20 mil personas. A simple vista no parece una número imposible: sólo los cuatro grupos piqueteros más poderosos junto con los intendentes del conurbano pueden, con recursos disponibles, movilizar ese volumen de aplaudidores.

    De hecho, para sostener el simulacro, D'Elía convocó ayer a sus punteros en La Matanza a un plenario de la Federación de Tierras y Vivienda (FTV) donde se acordó, como estaba previsto de antemano, sumarse a la convocatoria realizada unas horas antes por Pérez Esquivel.

    Lo mismo, por su cuenta, hicieron el movimiento Evita de Emilio Pérsico y Barrios de Pie, de Jorge Ceballos, que junto con D'Elía son quienes mayor capacidad de movilización ostentan. También se sumó el Frente Transversal de Edgardo Depetri y múltiples clanes de menos peso.

    D'Elía fue, como se sabe, el gestor de la iniciativa. Lo hizo hace 10 días cuando, en un exabrupto, anunció que evaluaba hacer una contramarcha. Primero los demás caciques piqueteros se opusieron pero luego, habilitados por la Casa Rosada, lo tomaron como alternativa.

    Se decidió, para eso, cambiar el destino posible. Al principio D'Elía había dicho que sería a Plaza de Mayo, a la misma hora que la movilización de Blumberg. Ayer se mudó al Obelisco y con la convocatoria, en teoría independiente, de Pérez Esquivel y el SERPAJ.
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