Néstor Kirchner eligió al hospital Argerich del barrio porteño de La Boca para ser asistido en caso de sufrir indisposiciones, por lo que pasó a ser el primer presidente en muchos años que opta por la red pública de salud para su atención personal y la de su familia.
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El Presidente pidió que el área que se destine a su atención «no sea un espacio lujoso ni un sitio preferencial y que cuando él no lo use pueda ser ocupado por los pacientes», dijo Donato Spaccavento, director del hospital.
Si el Presidente o algún miembro de su entorno familiar debe ser atendido alguna vez en el lugar, será necesaria una custodia, por lo que habrá que generar un lugar para que pueda trabajar ese personal.
Además, en el pasillo de acceso se instalará «una cámara de video para que la custodia sepa quién entra y quién sale», precisó el director.
En 1993, Carlos Menem se internó en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, en el barrio de Belgrano, donde los médicos tuvieron que operarlo de urgencia para removerle una obstrucción en la carótida.
En tanto, Fernando de la Rúa, cuando sufrió una primera indisposición antes de asumir (neumotórax), fue al Instituto del Diagnóstico y Tratamiento. Cuando se desempeñaba en la presidencia se le hizo una angioplastía (instalación de un «stent» en una arteria bloqueada de las que irrigan al corazón) también en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires.
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