5 de enero 2005 - 00:00

Kirchner recibió a familiares

Familiares de víctimas de la tragedia de la disco República Cromagnon ayer al ingresar a la Casa de Gobierno en donde se entrevistaron con Néstor Kirchner. Hubo expresiones de dolor y bronca, y un amago de discusión. Se impidió registrar fotografías del encuentro.
Familiares de víctimas de la tragedia de la disco República Cromagnon ayer al ingresar a la Casa de Gobierno en donde se entrevistaron con Néstor Kirchner. Hubo expresiones de dolor y bronca, y un amago de discusión. Se impidió registrar fotografías del encuentro.
-Presidente, haga algo porque Ibarra no nos quiere recibir, no quiere hablar con nosotros.

-Yo no tengo poder sobre Ibarra.


-Sí, él es jefe de Gobierno gracias a usted.

-Tiene razón, voy a interceder.


Néstor Kirchner
se quedó sin argumentos para refutar el planteo dolido y furioso de un hombre que le pedía que gestionara un encuentro con Aníbal Ibarra. En definitiva, el reclamo que desde hace días hacen los familiares de las víctimas de la tragedia de Once, que ayer fueron recibidos por el Presidente.

Habían llegado desde el conurbano; eran hermanos, padres, novias y hasta abuelos de 47 de las 185 víctimas que dejó el incedio de República de Cromagnon. Cargando su dolor y su bronca, a cinco días de aquellas horas de caos y muerte, entraron en la Casa Rosada.

Durante casi dos horas -entre las 19.10 y las 20.55-, pudieron, por primera vez desde el desastre, hablar cara a cara con funcionarios del gobierno nacional luego de marchar por dos noches consecutivas a Plaza de Mayo en reclamo de justicia para sus familiares muertos.

Y tras su cuestionado silencio de 96 horas, fue Kirchner quien -junto con los ministros Aníbal Fernández, Alicia Kirchner y Oscar Parrilli-los recibió luego de interrumpir sus vacaciones en El Calafate para, ayer pasado el mediodía, regresar a la Capital Federal.

Lograr que Ibarra -hacia quien se dirigieron las principales críticas- los reciba en los próximos días fue una de las numerosas promesas que Kirchner-desplegó ante los familiares con los que se reunió en el Salón Norte, en el primer piso de la Casa de Gobienro.

También juramentó que dará ayuda para las familias y asistencia legal -pondrá a su servicio abogados para que los patrocinen-(algo realmente inapropiado, ya que las demandas serán mayormente contra el Estado), y, como es un clásico, repartió los teléfonos de sus secretarios privados para que,
«cuando lo necesiten y todas las veces que sea necesario», lo llamen.

A lo largo de las casi dos horas que duró el encuentro, hubo momentos de tensión y de angustia. El ministro del Interior actuó como escudo para los reproches por la lentitud judicial y los engorrosos trámites con los cadáveres.
«La Justicia no es nuestra; la morgue, tampoco», se atajó.

Fue, además, el primero que tuvo que responder por
Ibarra ante las quejas aireadas de los familiares. «Nosotros nos solidarizamos con ustedes, no los vamos a dejar solos. Pero este tema no es nuestro, es del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires», agregó.

Por la tarde, había agotado teléfonosorganizando la cita con Kirchner. Se comunicó con intendentes del conurbano para que acercaran a los familiares a la Casa Rosada. Algunos, como
Alberto Balestrini y Alberto Descalzo, participaron del encuentro.

Cuando comenzaban a escucharse quejas sobre la no presencia del Presidente, el vocero
Miguel Núñez salió de la reunión y volvió unos minutos después con Kirchner. Hubo un intento de aplauso, que se apagó pronto, y luego se produjo el momento de mayor conmoción: un hombre, padre de un adolescente muerto en la tragedia, se abrazó a Kirchner y comenzó a llorar.

• Compromiso

Luego el Presidente habló: se comprometió a acompañar a los familiares y aseguró que no volvería a hablar de la tragedia. «No voy a volver a referirme a esto; no quiero contribuir a un show mediático».

A su alrededor, se agolpaban los familiares que se identificaban portando fotos de sus hermanos, hijos o novios, víctimas de la tragedia.

Durante la tarde, a poco de regresar de Santa Cruz, se recluyó en su despacho hasta donde, cada tanto, el jefe de Gabiente,
Alberto Fernández, y el ministro de Interior le acercaban partes sobre los operativos de asistencia a familias de las víctimas.

El jueves por la mañana, según dispuso ayer, volverán a la Casa Rosada acompañados por el resto de los familiares -hubo algunos que no quisieron asistir-.
Quizá para entonces, el Presidente haya logrado que Ibarra también se haga un espacio en su agenda para recibirlos.

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