Con la cadena, el elector no puede modificar su voto sin que los punteros que controlan el proceso se den cuenta. Esa práctica es común en todas las elecciones y en la mayoría de los partidos. Para mejorar la eficacia del método, Luego instaló varias combis dotadas de computados en los puntos de mayor concurrencia de San Martín por donde los votantes tuvieron que pasar para registrar su asistencia.
Una vez terminado el proceso, el comando central podrá chequear si cada puntero cumplió llevando la cantidad de votantes prometida, Resuelto eso, quienes concurrieron a sufragar y respetaron el procedimiento, a partir de mañana podrán pasar a recibir las «regalías» que generó su voto.
A raíz de esa modalidad, algunos mordaces, bautizaron a San Martín el Silicon Valley del conurbano duhaldista. El gestor de ese ingreso al tercer milenio fue Bustos, desde anoche candidato a intendente por el peronismo en ese municipio.
Hubo detrás de esa pasión tecnológica razones monetarias: Bustos, como contó este diario la semana pasada, pactó con el matrimonio
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