15 de octubre 2008 - 00:00

Los dos 17: Kirchner es leal; Cristina, militante

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Menos taquillera y pasional que el 17 de octubre, otra fecha nostálgica del peronismo es la que recuerda el regreso, el 17 de noviembre de 1972, de Juan Domingo Perón al país tras 18 años de exilio, proclamado por la liturgia del PJ como el Día del Militante.

Esa marca en el almanaque servirá para que, luego del acto por la Lealtad que Néstor Kirchner encabezará este viernes en Paraná, Cristina de Kirchner se suba a una tarima, más sofisticada y menos tumultuosa, pero con inocultable pulso partidario.

El show se programa en el Teatro Argentino de La Plata, escenario en el que la Presidente se lanzó dos veces como candidata: para senadora nacional y para suceder a su esposo. Volverá allí para hablar ante un auditorio de funcionarios y dirigentes; en la calle, en pantallas, la verá la tropa.

Será la oradora top así como en Entre Ríos, el 17 próximo, ese lugar le corresponderá a Kirchner que cerrará el acto donde está programado que también hablen el gobernador anfitrión, Sergio Urribarri, y el jefe de la CGT, Hugo Moyano.

Hasta se confirmó, en tanto, que la Presidente no irá a Paraná: el viernes, estará en Malvinas Argentinas, tal como lo pidieron alcaldes del conurbano -ayer lo informó Ambito Financiero- que no quieren arrastrar a sus muchachos hasta Entre Ríos. Los voceros fueron Mario Ishi (José C. Paz) y Jesús Cariglino, que prestará su distrito para el desembarco presidencial.

En rigor, la secuencia de actos que durante el conflicto del campo obligó a los caciques del PJ, del sindicalismo y piqueteros a movilizar a Salta, Plaza de Mayo -dos veces- y al Congreso en menos de 100 días, pone en duda el nivel de concurrencia.

La expectativa de reunir entre 30 mil y 40 mil, número que deslizaron los organizadores, era ayer relativizada en otras oficinas. En Olivos se entendió la queja y se habilitó un acto paralelo, con Cristina al frente, en el club San Miguel de Malvinas.

Un cálculo sencillo: el 25 de Mayo, en Salta, el oficialismo logró amontonar a poco más de 50 mil personas. Todo el poder de fuego K se puso en marcha para tratar de replicar la movilización que, el mismo día, el campo organizaba en Rosario. Kirchner perdió 4 a 1.

Con menos pasión guerrera -aunque la distancia es menor y por lo tanto también los costos: a Salta llevar un micro desde el conurbano costaba 10 mil pesos; ahora calculan entre 3 y 5 mil- se estima como razonable un amontonamiento de entre 15 y 20 mil personas.

  • Prueba de fuego

    Será una prueba de fuego para Agustín Rossi que deberá demostrar, en columnas, que puede ser el jefe del kirchnerismo de Santa Fe. Corre con una ventaja: sólo tiene que convencer a sus seguidores de cruzar el río. Pragmático, Urribarri agregó al podio a Moyano: el jefe camionero tiene capacidad para arrimar militancia para que el acto parezca multitudinario. De hecho, ni siquiera todo el PJ de Entre Ríos, estará ahí: el sector que responde a Jorge Busti, tendrá su propia tertulia en Concordia.

    Con el acto de La Plata ya en agenda, los bonaerenses tienen una excusa perfecta para reducir el número de convoyes que mandarán a Paraná. Será ese turno, podrán decir, donde pondrán en la calle toda su capacidad de movilización como señal de «respaldo» a la Presidente.

    A la pretensión macro, genérica, le agregarán una pizca propia: el acto, según lo previsto, será dos semanas antes de la interna del PJ bonaerense que proclamará a Alberto Balestrini como jefe partidario. No hay, ni habrá jamás, gestos inocentes entre peronistas.

    Con un mes de diferencia, el kirchnerismo en su versión PJ revisitará el más clásico y ortodoxo 17 de octubre mientras, más cercano al setentismo que profesan -o profesaron- los Kirchner, también harán escala en el Día del Militante, el 17 de noviembre.

    El ex presidente hará una oda a la lealtad; la mandata a la militancia.

    P.I.
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