15 de septiembre 2008 - 00:00

Macri contra Cristina por cortes de calles

El macrismo decidió una «contraofensiva» contra las protestas que mortificaron al Gobierno porteño la semana pasada y que considera están alimentadas por el kirchnerismo.

Es una certeza para Mauricio Macri y la mesa chica que integra con la vice, Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y Marcos Peña. Por eso compartieron una tenida con el procurador Pablo Tonelli para acordar que todos los manifestantes serán denunciados ante la Justicia Contravencional por cortar las calles, como ya fueron citados los colectiveros. Pero además, Macri suma los reclamos estudiantiles, que ya no adjudica solamente a la izquierda que se concentra en los centros de estudiantes, y el freno a fondos y obras de la Capital Federal, que cree intencional por parte del gobierno kirchnerista.

Por un lado, el jefe porteño ya acordó instrucciones para castigar a los manifestantes. Por otro, estudia una embestida mediática contra el gobierno nacional por varias cuestiones. La principal para el Gobierno porteño es destrabar una firma que tiene a su cargo el gobierno nacional que sólo debe asegurar que la Ciudad cumple con la Ley de Responsabilidad Fiscal. Es lo que falta para que el macrismosalga a colocar bonos por u$s 500 millones destinados a reparación de escuelas y hospitales. De lo contrario, si los papeles no se colocan a más tardar el mes que viene, el Gobierno porteño deberá resignar el inicio de obras, porque ya está gastando ese fondo que conformarán los bonos.

  • Interpretación

  • Cada una de las protestas que padeció la semana pasada son para Macri envíos del gobierno nacional contra su gestión porteña. Así concluyó esa mesa chica que se prepara para nuevos embates, como los de la semana anterior, cuando desfiló una caravana de colectivos, otra de micros escolares, los piquetes y las marchas estudiantiles que exhibieron sus reclamos en las calles de la Ciudad por turnos, del martes al viernes de la pasada semana. Pero también el macrismo cree que en el gobierno nacional «hay cosas que no se dan cuenta porque están sumergidos en sus conflictos». Se refieren, por ejemplo, a la indefinición sobre el traspaso de terrenos que tiene a su cargo el ONABE (Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado), que lindan con las vías ferroviarias y que están usurpados, ya algunos convertidos en asentamientos permanentes.

    El Gobierno porteño quiere que le sean cedidas esas tierras para poder desalojarlas y que luego se vendan, aunque el producido de la transacción vaya al Presupuesto nacional. Por eso «no entendemos», explican, «cómo hay cuestiones que los benefician a las que tampoco les dan curso».

    Esta semana arrancará con una manifestación en el Obelisco, convocada por el kirchnerismo para apoyar a Evo Morales, hoy. El miércoles está prevista una protesta de vecinos de Caballito y ese mismo día comienza otro paro docente por 48 horas.

    Con la misma dureza que instruyó al fiscal general porteño para que accione contra los manifestantes (ya citaron a colectiveros y lo harán a los transportes escolares y piqueteros que cortaron más diez cruces de calles, el miércoles pasado), Macri prometió a los maestros descontarles los días de huelga y no cederá, asegura, ante el pedido de la suba de haberes.
    En eso el Gobierno porteño se mantendría firme porque sabe que si otorga algún beneficio a los docentes, deberá hacerlo con el resto de los empleados de la Ciudad.

    Ayer insistió con la negativa del aumento el ministro de Educación, Mariano Narodowski, que contó con un elemento a su favor dentro del gabinete que, como los legisladores, lo viene cuestionando por el manejo en el otorgamiento de becas: una encuesta del macrismo asegura que en todos los barrios porteños se rechazó la protesta estudiantil y se apoyó a Macri en el manejo del conflicto. Los vecinos, según el sondeo, repudiaron los insultos de los alumnos al ministro durante la segunda interpelación a la que se sometió en quince días. Dentro del Gobierno porteño le reprochan a Narodowski haber eliminado 30 mil becas, cuando la Defensoría porteña le aseguró que cerca de 20 mil corresponden a familias con dificultades económicas.

    Narodowski reforzó ayer las sospechas del macrismo acerca de la movida del gobierno kirchnerista en su contra. Dijo que en el paro docente de esta semana por reclamos salariales, debe distinguirse a los «sindicatos genuinos» de aquellos que tienen «una clara postura político-partidaria».

    «Toda la población debiera poder analizar esta diferencia», insistió el ministro, al aludir a una intencionalidad política detrás del reclamo de los maestros.

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