Mauricio Macri resolverá en las próximas horas si este año convoca a elecciones en la Capital Federal, animado por sus legisladores, que quieren la votación de juntas comunales. Pero el jefe de Gobierno está estudiando ir más allá de esa opción y cumplir otro de los dichos de su campaña electoral: cambiar la Constitución porteña.
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Lo debe definir antes de fin de mes porque se le vence el plazo para llamar a las primeras urnas en las cuales los porteños elegirían por zona una junta para cada una de las 15 comunas en que una ley dejó dividida a la Capital Federal.
La mayoría del bloque de legisladores porteños alienta a Macri para que llame a esa elección, que aseguran será otro triunfo que puede capitalizar el jefe de Gobierno en el primer año de su mandato.
Así se lo hicieron saber los diputados al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, el viernes pasado, durante un almuerzo de trabajo que compartieron en un restorán de la calle Sarmiento en el centro de la ciudad.
La asistencia fue casi completa, a excepción de dos ausentes con aviso y de dos diputados de Recrear que están en conflicto con su bancada (Marcelo Meis y Carlos Araujo). En la mesa, Martín Borrelli lanzó la duda sobre si Macri llamará o no a la votación de comuneros.
El debate se animó con la mayoría de los comensales a favor de realizar esa convocatoria, pero la otra parte reavivó la idea de Macri de hacer el llamado pero de constituyentes para que se modifique la carta magna porteña.
Quejas
El jefe de Gobierno, durante la campaña electoral, se quejó variasveces acerca del articulado sobre comunas. Hasta su ex rival, Aníbal Ibarra, le dio en algún momento la razón con respecto a que siete miembros en cada junta era una cantidad excesiva de cargos electivos en función de esa suerte de descentralización que generará la puesta en marcha de las comunas.
Sin embargo, la Legislatura, cuando la actual oposición, el kirchnerismo, podía dominar algunos debates (antes de asumir Macri) votó una norma que obliga a convocar a elecciones de comuneros en agosto. El jefe de Gobierno es el que debe convocar y tiene plazo hasta fin de mes o la primera semana de mayo si se cuentan 90 días antes de las urnas.
Hasta ahora el macrismo entretuvo a la oposición con ese tema y esta semana debería promulgarse una ley que corrigió el mapa de comunas, a pedido de la jueza electoral María Servini de Cubría, ya que se habían dejado fuera partes de algunos barrios, entre otros errores.
Si Macri decide eludir la votación, quizá encuentre ayuda en la magistrada, si es que la Justicia no logra llegar a tiempo con la confección de los nuevos padrones que deben adaptar los circuitos a las 15 zonas descentralizadas.
Pero Rodríguez Larreta, al atajar las dudas de los diputados sobre ese calendario, deslizó la posibilidad de que antes de llamar a esas urnas se promueva un cambio en la Constitución.
Macri, además, siempre renegó de la cláusulaque impone la segunda vuelta electoral en la Capital Federal cuando ninguno de los candidatos a jefe de Gobierno obtuviera más de 50% de los sufragios. Padeció en 2003 esa imposición, cuando ganó la primera vuelta y perdió la segunda, con la cual Ibarra retuvo un nuevo período.
A esos temas se agregaría la posibilidad con la que vienen soñando muchos legisladores de distintos bloques, que es que al igual que a nivel nacional, las bancas puedan renovarse indefinidamente. En la actualidad los diputados porteños sólo pueden cumplir dos mandatos consecutivos y tienen que dejar pasar un turno para poder postularse nuevamente. Lo mismo rige para los mandatarios.
No es todo. Hay otro tema sobre el cual Macri viene haciendo silencio, a pesar de sus reclamos de autonomía y presupuesto para los vecinos de la Ciudad. Es el juego de azar, que de acuerdo con la Constitución porteña sólo debe administrar el Estado, y el Estado de la Capital Federal sobre los que se apuesta en el distrito.
Sólo un convenio que suscribió Ibarra con Lotería Nacional le permite a la Ciudad percibir parte de las ganancias y hasta Néstor Kirchner antes de dejar el cargo le regaló al empresario del juego amigo del gobierno, Cristóbal López, la ampliación de la instalación de tragamonedas en el distrito.
También se mencionó en la mesa del viernes ante Rodríguez Larreta ese capítulo de la Constitución que impide privatizaciones y concesiones, y que Macri podría animarse a cambiar convocando a una elección de constituyentes.
Si bien los más íntimos del jefe de Gobierno sostienen que «en estos momentos Mauricio sólo está preocupado por la gestión» y creen que «es difícil que se anime a llamar a elecciones este año», lo cierto es que deberá tomar una decisión en los próximos días.
Al menos los diputados del macrismo quieren abrir el debate interno la semana que viene. Por un lado para definir si tendrán por delante otros meses de campaña o deberán improvisar un discurso para explicar a la oposición por qué tampoco este año habría elección de comunas.
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