El Gobierno rechazó la protesta británica por la sanción de una reciente ley en la Argentina que ratifica la soberanía sobre las Islas Malvinas al incluirlas dentro del territorio de Tierra del Fuego.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A través de una nota de respuesta entregada por autoridades de la Cancillería al encargado de negocios británico en Buenos Aires se rechazó la protesta "en todos sus términos".
Además se negó "la pretensión territorial británica sobre los archipiélagos australes y la Antártida", y se reafirmaron "los legítimos derechos de soberanía" de la Argentina en la región, se informó oficialmente.
El 22 de diciembre pasado, la Cancillería británica había entregado una "nota verbal" al encargado de negocios argentino en Londres, rechazando la promulgación de la ley que "pretende incluir en una provincia de la Argentina", Tierra del Fuego, "zonas que comprenden las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como el territorio antártico británico".
Pero, ante esta protesta, la Casa Rosada ratificó la normativa que permite -además- que la administración provincial a cargo de la gobernadora Fabiana Ríos pueda recaudar regalías de las operaciones costa afuera de las empresas petroleras.
Precisamente, más que la mención de la soberanía -que de hecho ya ejerce Gran Bretaña- lo que rechaza Londres es esa facultad, luego de que una importante plataforma fuera contratada para iniciar trabajos de exploración en al menos 10 pozos en aguas de Malvinas.
Esta cuestión podría derivar en una disputa judicial en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, teniendo en cuenta que de permitir las perforaciones del Reino Unido, el gobierno argentino estaría autorizando que Londres tome competencia en áreas de la plataforma en las que la Argentina reclama como parte de su territorio.
Según trascendió en medios fueguinos, antes de dar esa batalla judicial, el Gobierno podría advertir ante cada empresa contratada para las exploraciones (o en todo caso a terceros Estados si la empresa no es británica) sobre la "ilegalidad" de las medidas y la posible aplicación de sanciones.
Dejá tu comentario