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5 de noviembre 2007 - 00:00

Más antikirchnerismo en Capital

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Jorge Telerman
Como Fernando de la Rúa lo fue con Carlos Menem, el jefe de Gobierno electo, Mauricio Macri, será opositor a Cristina de Kirchner cuando ambos asuman sus puestos en diciembre, gobiernos locales que tienen también otras semejanzas.

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Como cuando el radical lo hizo al mando de la Capital Federal, Macri espera competir por la presidencia y además de funcionarios de entonces que recalarán próximamente en el palacio de Bolívar 1, ya se repite el reclamo por el traspaso policial que comenzó con el ex aliancista.

Pero hay, claro, diferencias. Una es que De la Rúa, en los albores de la ahora extinta Alianza, contó, en la Legislatura porteña, con quórum propio y casi la cantidad de diputados necesaria para la mayoría especial (37, sobre 60).

  • Reuniones

  • Sin embargo, Macri tendrá un bloque menor, pero generoso de todos modos, 28 diputados. Ya se aseguró la conducción de la casa, que tendrá a su cargo el peronista Diego Santilli y, además, no sólo encontrará al kirchnerismo derrotado en el distrito -en junio y en octubre-, sino también, por ahora, desarmado.

    El macrismo empezó ya con reuniones semanales del futuro bloque de legisladores. Es decir, los que se quedan y los que ingresarán. Se dieron cita todos los martes, hasta la asunción el 10 de diciembre y ya comenzaron a repartirse las comisiones legislativas. Es más, habrá una mesa para coordinar las distintas porciones que conformará el PRO en la que estarán el ingresante Oscar Moscariello (demócrata progresista) como conductor del bloque, Cristian Ritondo -que pasa del Congreso a la Cámara local- por el peronismo, Martín Borrelli (reeligió) por Compromiso para el Cambio y por Recrear, Carlos Araujo (continúa el mandato). El bloque ya piensa en que queden 25 comisiones, de las cuales pedirá presidir por los menos 14, haciendo valer los resultados electorales de junio. Si bien Macri no tuvo un buen desempeño en la pasada votación nacional, los macristas creen que en diciembre «se tendrá en cuenta la local», nada más.

    El kirchnerismo, en cambio, aún no ha definido si hará un interbloque entre el Frente para la Victoria, actualmente presidido por Diego Kravetz, y los legisladores de la nueva bancada del ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra.

    Esta semana recién comenzarán a organizar reuniones, especialmente para estar seguros de que, como días atrás les pidió Alberto Fernández en un almuerzo en la Casa de Gobierno, conformen una bancada unificada. Ese mandato no corre para Ibarra, sino para otros diputados, como Gabriela Cerruti (ex Telerman) o bien para Gonzalo Ruanova, quien reporta a la línea de la senadora Vilma Ibarra, pero ingresa por la lista que llevó a su hermano como primer candidato.

  • Interna

    La idea de un tercer bloque con el kirchnerismo no peronista parece por estas horas descartada a pedido del jefe de Gabinete. Pero en el medio late la interna del PJ Capital, que disputan dos tribus del oficialismo de la Capital Federal, puja que quedaría resuelta si el propio Alberto Fernández termina aceptando seguir como presidente del partido. Al menos eso cree la mayoría, aun donde hay sectores que llevan un inventario de los desaciertos electorales del jefe de Gabinete en el distrito. Recién entonces, cuando esa pelea quede aplacada, la convivencia en el bloque Frente para la Victoria, creen tomará su rumbo.

    Claro que los tiempos de la Alianza fueron otros, y Macri no podrá comparar la situación. El peronismo, cuando De la Rúa era jefe de Gobierno porteño, mantenía un bloque de 11 diputados, que junto con otras bancadas opositoras supo mortificar en más de una votación al oficialismo de entonces, que reunía 37 diputados. Macri tendrá menos (28 sobre 60), pero los une con la Coalición Cívica el antikirchnerismo, lo que le podría facilitar la votación de leyes cuando las requiera, en otra era donde la Capital Federal confrontará con el gobierno nacional.

    Curiosamente, tras De la Rúa y una vez que éste fue presidente, ocupó la jefatura porteña Aníbal Ibarra, oficialista entonces. Luego repitió el mandato en 2003, con Néstor Kirchner electo y con la adhesión en las listas electorales del Frente para la Victoria. Tras la destitución, Telerman, que lo reemplaza, conformó su gobierno con kirchneristas hasta que se alió con Elisa Carrió para intentar ser reelecto, pero hace poco intentó un acercamiento con el gobierno nacional.
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