Néstor Kirchner envió un mensaje claro a los gobernadores: pidió a los senadores del oficialismo que apuren la Ley de Responsabilidad Fiscal que había quedado trabada la semana pasada, en medio de críticas de senadores del propio PJ. «No quiero la extorsión de las provincias», instruyó el Presidente antes de emprender viaje a China, adonde llevó a varios mandatarios del interior. Estilo avasallante, como de costumbre, aunque en este caso para apurar una ley de importancia. La apuesta oficial es que los disconformes se sientan satisfechos con los cambios o que firmen el despacho aunque sea en disidencia.
El proyecto dispone, entre otras cláusulas, que las provincias no podrán endeudarse por un pago anual que supere 15% de los recursos corrientes. El Fondo Monetario consideró oportuna la sanción de esta norma.