3 de enero 2006 - 00:00

Obispo sumó críticas a la falta de libertad

El administrador apostólico de Rosario, monseñor Eduardo Mirás, cuestionó la «actitud agresiva» del gobierno nacional hacia los que expresan disidencias con su gestión y ratificó la percepción de la Iglesia sobre una inequidad en la distribución de la riqueza en el país.

El ex titular del Episcopado y ex arzobispo de Rosario pidió «renovar el diálogo» en la Argentina y alentó una mejoría de las políticas sociales, de previsión social y salud.

El prelado, quien hasta la asunción del nuevo arzobispo designado por el papa Benedicto XVI, José Luis Mollaghan, será administrador apostólico de la arquidiócesis, consideró «legítimo» que el gobierno busque hacer prevalecer sus convicciones, pero reprobó la actitud que toma con los disidentes.

«La crítica, y a veces crítica despiadada a quien piense en contra, eso me parece que no está bien. Cada uno tiene el derecho, yo diría más que el derecho, el deber de defender aquello que cree en conciencia que es la verdad y entonces así como un grupo político piensa una cosa, otro grupo puede pensar de otra forma legítimamente»,
afirmó Mirás.

A propósito, remató: «Esto no es motivo para rencillas, ni para peleas, ni para descalificaciones de uno a otro. Tendría que ser la manera de exponer cada uno lo propio en una auténtica actitud de diálogo para contemporizar en un mundo plural, con el pensar de todos, sin herir a nadie. Toda actitud que sea agresiva hacia los demás me parece que no está bien».

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