Los obispos de Argentina Jorge Lozano y de Uruguay Pablo Galimberti coincidieron en que hay un "clima propicio" para el diálogo entre los presidentes de ambos países por el conflicto por las papeleras, en una rueda de prensa este lunes en Pilar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Se está generando un clima propicio y adecuado" para que los mandatarios Néstor Kirchner de Argentina y Tabaré Vázquez de Uruguay puedan dialogar, dijo Lozano, obispo de Gualeguaychú, ciudad argentina frente a la cual se levantan las fábricas de celulosa sobre la orilla oriental del fronterizo río Uruguay.
El prelado reveló que "se están produciendo diálogos que son visibles, otros amistosos y algunos que no se ven", en distintos niveles gubernamentales para buscar destrabar el conflicto.
En tanto, su colega Galimberti, de la ciudad uruguaya de Salto, aseguró que llegan "algunas señales" por parte del gobierno uruguayo.
"Todo lo que contribuya a fortalecer el entendimiento entre los pueblos para una cooperación en el logro del desarrollo sustentable tiene que ser bienvenido", indicó Galimberti.
De todos modos, el obispo admitió que le preocupan "algunas animosidades" por parte de grupos "fanatizados" que "no tienen capacidad de escuchar las dificultades de sus hermanos".
Kirchner y Vázquez coincidirán este martes en Caracas para la firma del documento que sella el ingreso de Venezuela al Mercosur. Además, ambos participarán de la cumbre del bloque regional el 20 y 21 de julio en Córdoba.
Los representantes de ambas iglesias hablaron en la casa de retiro "La Montonera", del partido bonaerense de Pilar, donde se desarrolla un encuentro de obispos y empresarios, organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano.
Las fábricas de la española Ence y la finlandesa Botnia se construyen frente a las costas de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos (noreste) y el gobierno argentino las cuestiona por contaminantes.
Los emprendimientos tensaron las relaciones bilaterales y Buenos Aires denunció ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya la violación por parte de Montevideo del Tratado del Río Uruguay, que establece normas para evitar la contaminación del río de administración compartida.
Uruguay defiende la instalación de las plantas, que significan la mayor inversión de su historia por unos 1.800 millones de dólares y asegura que se utilizará tecnología de última generación que minimizará el impacto ambiental.
Dejá tu comentario