19 de agosto 2008 - 00:00

Penosa apelación de Bonafini para defender gobierno y atacar al agro

En asueto, frente a la Casa Rosada, con pañuelos y banderas colgando en las rejas, Hebe de Bonafini protagonizó ayer un acto con inflamada violencia oral. Atacó al campo, pronosticó una batalla -como en los discursos de Néstor Kirchner- y apeló con el "No pasarán" a la Guerra Civil española. ¿Pidió el gobierno la reivindicaciónque hizo ella de la "revolución" y de "nuestros guerrilleros"? ¿Contra qué adversarios lo hizo, si fuera así? Palabras que ya se escucharon y mal terminaron, como si nadie aprendiese. Inquietante porque el estímulo es del gobierno, que debe administrar para todos los ciudadanos.

Las Madres de Plaza de Mayo se reunieron ayer alrededor de la Pirámide de Mayo para escuchar los elogios de Hebe de Bonafini a los guerrilleros de los 70.Halagos que quizás agradecen la financiación de su holding.
Las Madres de Plaza de Mayo se reunieron ayer alrededor de la Pirámide de Mayo para escuchar los elogios de Hebe de Bonafini a los guerrilleros de los 70.Halagos que quizás agradecen la financiación de su holding.
Hebe de Bonafini y sus Madres seguidoras volvieron ayer a dar la nota cuando tomaron la Pirámide de Mayo, desde donde se encargaron de seguir confrontando con los dirigentes del sector agropecuario.

En un día atípico, ya que las Madres asisten a la Plaza todos los jueves aunque nunca un lunes, la huestes de Bonafini atacaron con dureza la decisión del campo de volver a la vera de las rutas.

En medio de un show de pañuelos estampados con la consigna «ni un paso atrás, no pasarán» y con el supuesto motivo de la conmemoración de la muerte del general José de San Martín, Bonafini dijo que «estos señores no tienen derecho a cortar las rutas, porque, según ellos, ya ganaron en el Parlamento».

  • Pasacalles

  • La organización colgó de la verja de la Casa de Gobierno alrededor de 1.500 pañuelos, junto con cuatro pasacalles azules con la leyenda «No pasarán».

    Más mediática que nunca, y desde hace dos semanas con cocina gourmet incluida, la Madre predilecta del gobierno kirchnerista fue en contra incluso del sistema del cual se valieron sus jefes políticos para llegar al poder.

    «La democracia tiene que ser participativa y no más representativa, porque sólo así se puede llegar a la verdadera revolución», sentenció ante la presencia de alrededor de 200 personas que la acompañaron frente a la Casa Rosada. El mensaje fue destinado al vicepresidente Julio Cobos, a quien en los días previos a la histórica votación en el Senado por las retenciones móviles Bonafini se había dirigido como un «traidor».

    En ese sentido añadió además que «la revolución se hace poniendo el cuerpo. Es por eso que hoy más que nunca reivindicamos la revolución y a nuestros guerrilleros».

    Con su extremismo característico aclaró ante los alumnos de su universidad que «acá no hay grises. O estamos con el proyecto de este gobierno o estamos con el enemigo». Terceras posiciones abstenerse.

    «Si los que se dicen del campo, que son los que quieren afanarnos el campo, la derecha toda, se quieren presentar a elecciones y ganan, los bancaremos», agregó la Madre ahora devenida en empresaria de un holding radial, universitario y constructor, a lo que continuó: «Pero de ninguna manera los dejaremos entrar por la ventana».

    De todas formas y teniendo en cuenta la constante belicosidad con que se maneja la Madre de Plaza de Mayo, la aceptación de una eventual victoria en elecciones de cualquier sector político que acompañe al reclamo del campo siempre está en duda.

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